lunes, 27 de junio de 2016

QUEBRANTAHUESOS 2016: Lo que no fue pero será.

La derrota no es el peor de los fracasos. No intentarlo es el verdadero fracaso -George Edward Woodberry-



Hay veces que la circunstancias hacen que no puedas conseguir tu objetivo. Pero eso no es un fracaso, porque eso no existe, el simple hecho de poder intentarlo ya es un motivo de satisfacción. 

Este año no pudo ser, en una de las ediciones de la Quebrantahuesos más exigentes de la historia, allí nos vimos metidos, con lluvia y frío. Hasta última hora no decidimos si tomar la salida o no. Los partes no podían ser peores. Lluvia y sensaciones térmicas de bajo cero tanto en Somport como en Portalet.

Pero alli que fuimos. 'Madrugón', buen desayuno y a las 7:00 llegamos a Sabiñánigo. Hacía frío pero se llevaba muy bien. Bien abrigados para lo que nos iba a venir, acudimos a la línea de salida dónde al llegar ya llevaban más de 15 minutos saliendo. Es espectacular ver esa marea de ciclistas atravesar la calles en busca de su sueño. Miles de historias, miles de sueños. 

Meses de entrenamiento y allí estaba, en la línea de salida sin saber muy bien que iba a ocurrir. Ya con los partes de días anteriores la ilusión se iba desvaneciendo pero todo podía ocurrir.

Salimos unos 25 minutos después de la salida oficial y comenzamos la marcha ilusionados. En el primer tramo se rueda rápido, más rápido de lo que esperaba. Hay algún repecho inicial que hace que se te disparen las pulsaciones nada más empezar y te ayuda a comprender que esto no va a ser fácil

En este tramo hasta Jaca me empieza a pasar gente. 'Qué fuerte van' -pensé. Con tanta gente no tardas en encontrar el grupo de tu nivel. Seguimos rodando hacia Jaca. Cojo ruedas buenas que me van llevando e intento no gastar más de la cuenta; aún así, voy rápido y no precisamente relajado. El ambiente es bueno y las sensaciones de estar participando en algo grande también.

La temperatura es buena, vemos el sol, atravesamos Jaca y comenzamos a subir ligeramente hacía Castiello de Jaca. El día no puede ser mejor pero sabemos que esto no va a ser así siempre. El paisaje es inmejorable, pleno pirineo. Paradita para ir al baño, me quito el cortavientos, continuamos y atravesamos Villanúa sin más problemas. 

Llegamos rodando muy fácil y casi sin enterarnos a Canfranc. Dejamos a la derecha la mítica y preciosa estación de ferrocarril. Me encanta. Poder rodar por aquí es una maravilla. Seguimos ascendiendo hasta la estación y la temperatura comienza a bajar. Dejamos el túnel de Somport a la izquierda donde nos esperan con la música a tope los voluntarios. ¡Qué ambientazo! A pesar de la lluvia allí están animando. 


Rodamos varios cientos de ciclistas juntos, tranquilos. A lo lejos, en lo alto, se ven unas nubes muy feas; allá que vamos. En lo alto se adivina lo que pronto nos alcanzará. Comenzamos la parte más dura de la ascensión a Somport y hace aparición una fina lluvia. No es momento de lamentarse, voy bien, reservando y sin frío, la lluvia molesta, se me empañan las gafas pero sigo hacia arriba.


La ascensión no es muy dura. Durante ella podemos ver la cola de ciclistas y vemos hasta donde tenemos que subir. De repente empezamos a ver a gente que baja, se han dado la vuelta y comentan que arriba esta muy mal, llueve y hace mucho frío, ¡alguno dice que hasta nieva! Eso no es buena señal. Sigue bajando más y más gente, decenas de ciclistas decidieron no continuar. Nosotros decidimos seguir hasta arriba y allí determinaríamos. Ese era el plan. Después de sortear las rampas más duras del 7% llegamos al avituallamiento. 


Allí, justo antes me pongo a hablar con un canario que había venido desde Maspalomas y me decía que no sabía que hacía allí, -'Con lo bien que está en mi tierra con una cervecita fresquita'-, decía. Después me dijo que allí se quedaba, no podía pedalear más.


Decidimos no parar en el avituallamiento y continuar hasta arriba. Quedaban dos kilómetros, el agua corría por la calzada y el frío seguía aumentando, aunque encima de la bici no lo notábamos demasiado. Al fin coroné el puerto de Somport. 




La lluvia continuaba y en el lado francés no se veía nada por la niebla. Nos pusimos ropa de abrigo, comimos algo y decidimos que hacer. El frío aparecía al estar parados. Javi estaba más dispuesto a continuar que yo. Yo no lo ví claro, la bajada podía ser muy peligrosa y el frío bajando calados podría ser divertido (ironía)


Al final decidimos no continuar, llegaban noticias de que en el Marie-Blanque también estaba lloviendo. Comenzamos el descenso de vuelta hacia Jaca y el frío me dejó los dedos de las manos y las piernas como cubitos de hielo y, además, a la bici le costaba frenar por culpa de la lluvia. La bajada fué tensa, no me quiero imaginar si hubiésemos continuado; con las manos agarrotadas del frío y de la tensión de ir frenando continuamente. 


Durante la bajada me dí cuenta de que habíamos hecho bien. Sí, podíamos haber seguido, y puede que hasta la hubiéramos terminado, de hecho mucha gente la completó pero siendo la primera vez, la Quebrantahuesos es la suficientemente dura como para además añadirle dificultad y peligro con la lluvia, el frío y las bajadas con la carretera mojada. Según leo, unas 2000 personas decidimos dar la vuelta. Otro año será, esto hay que hacerlo una vez en la vida. Queda pendiente. 


Ya al ir perdiendo altitud volvió el sol y el cuerpo se calentó. Decidimos no volver hasta Sabiñánigo y quedarnos en Jaca, donde nos alojábamos. Ducha recuperadora, café con leche y ya con la familia. No pudo ser pero seguro que será.


Al final 80 kilómetros de un entreno de calidad no está nada mal para un sábado.


Un abrazo.

Carlos.

viernes, 10 de junio de 2016

IX GRAN MAESTRE 2016: Algo más que un test.

Caer está permitido, ¡Levantarse es obligatorio! - Proverbio ruso-


Fuente foto: http://www.ccalcorisa.es/
No fue el día. Las circunstancias y la cabeza dijeron que no e hicieron que cruzase la meta montado en el coche de fin de carrera. Desde el minuto uno no disfruté nada de nada. Pero no todo es negativo; ni mucho menos. El balance final es positivo.

Sonó el despertador a las 5:45 (qué pereza). Tocaba ir a Alcorisa a correr la Gran Maestre, una "cilcloturista" que en principio no tenía previsto correr pero que iba a servir como test para la Quebrantahuesos de dentro de dos semanas. Y asi fué.

Llegamos en apenas una hora desde Zaragoza, aparcamos y recogimos el dorsal rápido y sin ningún tipo de problema. Algo más de 400 personas estaban inscritas entre La Gran Maestre, de 145 km y 3050 metros de desnivel acumulado y su hermana pequeña La Maestre con 90 km y 1700 metros de desnivel.

Se esperaba lluvia durante toda la prueba pero al final nos respeto al principio aunque luego cayó un buen chaparrón.

Ya en la línea de salida pude intuir el gran nivel que había en esta marcha y que se iba a rodar rápido. Antes de dar comienzo guardamos un minuto de silencio en memoria de David Cañada (ex-ciclista profesional aragonés) y Luis Salom (piloto de moto2) recientemente fallecidos mientras hacían lo que más les gustaba.

A las 9:00 se dio la salida. El día pretendía ser un entreno de mucha calidad y por eso la idea era tomármelo con calma al principio para reservar fuerzas. Pero no fue así, el ritmo inicial hizo que fuera más alto de pulsaciones desde el principio. Ya en los primeros kilómetros ya sabía que iba a sufrir.

Casi desde el principio empezamos a subir el primer puerto, el Puerto del Caballo. Mi compañero me dijo -mira hacia atrás- y vi que prácticamente éramos los últimos y ya los de delante se habían escapado. Vaya nivel, esto no es una cicloturista, pensamos. Las sensaciones no eran buenas pero coronamos sin mayor dificultad, a nuestro ritmo y con el coche de fin de carrera pisándonos los talones.


Íbamos charlando con algún otro participante, conocimos a un hombre de Málaga que había ido a correr desde allá abajo y que decía que estos paisajes no los veía por su tierra; poco después vimos que había abandonado. Y tiene razón, ya iba advertido, pero durante el trayecto se confirmó, los paisajes que vas atravesando por el Geoparque mundial de la UNESCO en el Maestrazgo son espectaculares.

Con esto comenzamos el segundo puerto del día, Las Valellas, es largo pero la subida es constante pero no muy dura, el final se hace largo pero se sube bien. Allí nos juntamos con tres más e hicimos una grupeta para coronar y descender. El descenso fué muy rápido, alcanzando los 79 km/h. Paramos en el avituallamiento y allí ya nos dimos cuenta de que teníamos que apretar un poquito.

Puerto las Valellas marcha cicloturista Geoparque Maestrazgo Unesco GranMaestre Club Ciclista Alcorisa Teruel

Parada rápida para rellenar bidones, comer algo y demás necesidades fisiológicas y comenzamos a subir el Puerto de los Degollaos. Puerto duro, que aunque no tiene mucha pendiente media tiene unas cuestas que te hacen sufrir.

Puerto los degollaos marcha cicloturista Geoparque Maestrazgo Unesco GranMaestre Club Ciclista Alcorisa Teruel

Seguíamos casi fuera de control, y esto te va minando las fuerzas y sobre todo, la cabeza. No estaba disfrutando, iba demasiado tenso, subido de pulsaciones. En la cima, se separaban las dos marchas y definitivamente decidimos tirar a la larga para poder subir el que dicen es el puerto más duro de Aragón, San Cristóbal. 

Nos indicaron que teníamos que recuperar tiempo. Comenzamos la bajada con cuidado ya que había bastante gravilla. Bajada rápida pero no disfrutando, bajar con esa presión no me gusta. Decidí disfrutar del paisaje. 

Antes de subir San Critóbal tuvimos que sortear otra dificultad, el cuarto puerto del día, corto pero intenso; el puerto de los Órganos de Montoro (no los del ministro, claro). Unas formaciones rocosas preciosas que dejas a la izquierda. El paisaje no puede ser más bonito. Sólo por eso merece la pena venir por aqui. 

Puerto los Órganos de Montoro marcha cicloturista Geoparque Maestrazgo Unesco GranMaestre Club Ciclista Alcorisa Teruel

ORGANOS DE MONTORO

Una vez superados esos 2 km de puerto y con ya las piernas bastante pesadas comenzamos a subida al famoso y temido puerto de San Cristóbal; 7 km con una pendiente media del 8,8% pero con rampas que llegan al 20 %.

Puerto de San Cristobal marcha cicloturista Geoparque Maestrazgo Unesco GranMaestre Club Ciclista Alcorisa Teruel

Comencé la subida animado y con ganas. Cogí el ritmo y fuÍ pedalada tras pedalada subiendo. La piernas dolían pero se podía continuar. De repente y cuando estaba en mi mejor momento, me levanté de la bici para cambiar algo la posición y me dieron dos calambres a la vez en el cuádriceps y en el gemelo. Me tiré rápidamente al suelo, estiré bien y con la ayuda de Javi (mi compañero de fatigas) conseguí levantarme de nuevo y tras tomar una cápsula de sal para mitigar un poco los calambres, continué.

Cada vez me costaba más y mas superar las cuestas, pasé el cartel de 3 kilómetros para la cima pero mis piernas no pudieron más y decidí andar unos metros. Este respiro me vino bien, continué y un poco más adelante a unos dos kilómetros de coronar volví a  andar. En mi cabeza estaba el llegar arriba pero de repente el coche de fin de carrera se puso a mi lado y me preguntó. Entre el cansancio, los calambres y llevar detrás el coche de fin de carrera decidí casi sin pensarlo que me recogieran. Aqui acabó mi Gran Maestre tras 75 kilómetros y 2200 metros de desnivel acumulado. La verdad es que no me sentía cansado y creo que si hubiera coronado, por lo menos hubiera podido continuar pero no fue así y monté en el coche.

Javi siguió subiendo como un toro y coronó. Continuó la marcha a un ritmo constante y yo detrás montado en el coche viéndolo como si fuera un típico escalador del Tour de Francia que va subiendo sólo y detrás lleva todos los coches y motos. Continuó y hasta coronó el último puerto donde ya empezó a llover y decidió retirase en el km 108 o así. Grande

Mención especial a la organización por haber tenido la paciencia de ir tras nosotros con el tiempo de corte ajustado y aunque es incómodo llevar el coche y las motos de la guardia civil pegadas todo el rato, animaron a mi compañero a seguir tirando. 

Un 10 a todos los voluntarios y en especial a los dos chavales, hermanos, que conducían la 'furgo' y a esa mujer tan maja que se preocupó de hacernos llegar nuestras bolsas de corredor al llegar a la comida. Sin los voluntarios que se pegan todo el día ayudando desinteresadamente estas carreras no serían posibles.

Podéis consultar los tiempos, fotos y demás datos de la prueba aquí:


En definitiva, balance positivo porque sirvió para corregir errores, ver el estado de forma y como un duro test para la Quebrantahuesos que seguro será muy diferente. La Gran Maestre puede ser un reto en si misma. Volveré.

Os espero en Sabiñánigo el próximo 18 de Junio.


Un abrazo.
Carlos. 



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