martes, 27 de septiembre de 2016

V Night running Medular Sport

Si entrenas tu mente para correr, todo lo demás será fácil -Amby Burfoot-


Como cada año en septiembre, no podía faltar  a la cita de la V night running Medular sport, una carrera nocturna organizada con pasión por Kiko y Araceli, regentes de la tienda de deportes de Alfajarín (Zaragoza) que da nombre a la prueba.

Este año el recorrido sufrió una modificación sustancial, además de incorporar una tercera carrera, la night running woman de 4 kilómetros, no competitiva que tuvo una gran acogida (en la cual, por cierto, entró en primer lugar mi mujer, Mapi (@mapixula)).

Las dos pruebas de las que consta la carrera eran la 3K y la 10 k, en las cuales se realizaban 3 y 10 subidas a la Ermita Virgen de la Peñapor las escaleras, (cada vuelta aproximada de 1 kilómetro) que le daba una dureza especial. El recorrido bonito pero duro, sobre todo para los valientes que participaron en la prueba más larga.

A las 20:00 se dio la salida a la night running woman . A las 20:40 aproximadamente la otras dos pruebas conjuntamente.

La salida fue neutralizada hasta el comienzo de la subida a la Ermita donde se dio la salida oficial. Enseguida los más fuertes tiraron en cabeza en el comienzo de la primera subida. Yo andaba sexto o séptimo. La primera ascensión no se hizo del todo dura pero me puso el corazón a tope y las piernas  calientes.

Se agradece el ambiente de la gente animando durante el recorrido mientras vas subiendo. Una vez terminas las escaleras, piensas que esto ya ha terminado pero no, sigues subiendo por cemento y aún queda la última cuesta que te hace sufrir y darlo todo.

Después de esto, la bajada, por asfalto, rápida y muy pronunciada. La verdad es que en un circuito tan pequeño no tienes noción de en qué posición vas, si te han adelantado muchos o has adelantado a alguien y más corriendo juntas las dos carreras, aún así lo importante es disfrutar corriendo de noche y en un circuito diferente.

Encaré la segunda vuelta con las pulsaciones a tope, poco a poco iba superando los escalones cada uno más duro que el anterior, intentando mantener el ritmo, << ¡qué duro!—pensé.

Llego arriba de nuevo, extenuado y pensando << ¿aún tengo que subir otra vez?>>. Pero enseguida cambié ese pensamiento negativo por otro positivo, << ¡sólo queda una!—repensé.

En esos momentos la actitud es lo que te hace continuar. En los momentos de sufrimiento no corren las piernas, corre la cabeza.

Bajada rápida y encaro de nuevo las escaleras. Durante la última subida me adelantan dos corredores pero los mantengo a  4 o 5 metros. Tengo que andar el último tramo de subida, se me hace dura (las escaleras no son mi fuerte). Ya arriba sólo queda bajar y correr el último tramo de unos 400 metros llanos. 

Me coloco detrás de ellos, bajamos rápido, veo que van muy justos, a mí me queda un puntito y decido probar, ataco y me marcho, no me siguen,  <<así gano dos puestos—pensé.
El último kilómetro me sale a 4:21. Cruzo la meta en 20 minutos exactos para 3,41 kilómetros y unos 150 metros de desnivel. 

Para cómo iba preparado a subir escaleras y que no soy muy rápido, muy bien y muy contento. Una bonita experiencia. Al final y gracias a este último adelantamiento, acabo 10º absoluto y 3er clasificado local.

En este tipo de carreras pequeñas que se organizan casi sin medios hay que agradecer a todas las personas que lo hacen posible. En primer lugar a Kiko y Araceli, los organizadores, siempre intentan sacar la carrera adelante rascando participantes de aqui y allá e innovando para conseguir el objetivo. Lo más fácil hubiera sido no realizarla pero si realmente quieres algo pones todo para conseguirlo, por eso merece la pena participar. Un carrera pequeña pero que ya lleva 5 ediciones.

En segundo lugar a los voluntarios. Sin esa colaboración desinteresada sería imposible organizar una prueba. Fui partícipe el año pasado y volvería a repetir, sin duda. Bravo.

Si más, nos vemos en Salou dentro de poco más de un mes.

Un abrazo.

Carlos.

jueves, 22 de septiembre de 2016

El mejor café del mundo

Un hombre sin pasiones está tan cerca de la estupidez que sólo le falta abrir la boca para caer en ella. - Séneca -



Hacía una temperatura agradable. Llevaba más de una hora paseando a mi hijo, él iba dormido y decidí sentarme en una terraza a tomar un café (descafeinado claro) y aprovechar a leer un rato. No soy de tomar café pero en ese momento me apeteció. No había ningún cliente en el establecimiento. 


Me acerqué a la barra y pedí un café con leche descafeinado de máquina. Mientras lo preparaba pude sentir ese olor a café recién hecho que me hizo, inmediatamente, imaginar el sabor, el cuerpo, la potencia de una buena taza; con la cantidad justa de leche, con un 'pelín' de espuma, ni muy caliente ni muy frío. Como me gusta.

A los dos minutos volvió, me lo sirvió y le pagué.

Me senté en la mesa blanca de la terraza y miré ese café. No era como lo había imaginado. No tenía fuerza, no tenía alma. Estaba aguado, hecho con poco cariño. No era apetecible, no tenía flow.

Entonces pensé, <<¿la efectividad personal se puede aplicar en cualquier profesión? ¿de qué depende? ¿realmente no sabe hacer un buen café? ¿había tenido alguna intención de hacer de ese café el mejor café del mundo?>>

La efectividad de una persona al realizar su trabajo depende de muchos factores pero si no hay una motivación interna que te lleve hacia adelante, si no hay unas ganas de mejorar, si no se pone pasión en lo que se hace, no sirve de nada. Puedes tener un equipo bien organizado, con unas herramientas fantásticas y con el mejor sistema de gestión del mundo pero si no tienen motivación o si no sienten lo que hacen con pasión, irremediablemente pasa que el cliente sale con un café aguado.

Y no depende del tipo de organización, esto ocurre desde en la más pequeña de las cafeterías, como era el caso, hasta en la mayor de las multinacionales con miles de empleados. Por una parte tiene que existir esa motivación interna que te hace avanzar hasta conseguir una satisfacción personal, independientemente de las gratificaciones externas y por otra parte la organización debe y tiene que ser capaz de localizar esa fuente de desmotivación, si la hay y darle la vuelta haciendo que las personas comiencen a sentirse realizados por lo que hacen. Es difícil, pero si eres de los que cuidan a sus empleados (si los tienes) o si te cuidas a ti mismo, no te será complicado conseguir la fórmula para conseguirlo.

Enseguida recordé los años en los que trabajé como camarero en un restaurante para pagar la universidad. Teníamos pasión por lo que hacíamos. No era nuestra profesión, ni seguramente lo iba a ser nunca pero le poníamos todo nuestro empeño en que todo saliera más que bien. Era como un juego.

Casi competíamos sanamente por ver quién hacía el mejor café, el mejor café del mundo. Seguramente, si preguntáramos a los profesionales y entendidos del café, no sería el mejor, ni el mejor hecho, pero a nosotros nos valía y eso, lo transmitíamos a los clientes. Esa pasión.


Mis dos compañeros de rango y yo nos organizábamos eficazmente, cada uno teníamos nuestra función pero a la vez podíamos ayudarnos el uno al otro, éramos un equipo, un equipo muy eficiente. Pasábamos muchas horas sólo con la motivación de querer hacer lo mejor posible.

En ocasiones nos falta ese 'punch' de energía que se tiene cuando se es veinteañero, pero debemos ser capaces de volver a encontrarla y de trabajar para no perderla.

Seguiré esperando el mejor café del mundo.

Un abrazo.
Carlos.


Fotos: el objetivo de María, Manuel Álvarez

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miércoles, 14 de septiembre de 2016

Método GTD® | 3. Organización: Creando los recipientes adecuados.

La mejor organización no asegura los resultados. Pero una estructura equivocada sería garantía de fracaso. -Peter Druker-



Continuamos con la serie de post acerca del método GTD®

En el anterior post de la serie, Método GTD |2.Procesamiento,  aprendiste cómo procesar tu bandeja de entrada; a identificar que es cada cosa que hay en tu ‘cesto’. Una tarea, una cita en el calendario, algo que sirve como información, algo que no sirve para nada y puedes desechar.
Bien, ahora tenemos que generar los recipientes adecuados para cada una de esas cosas que hemos identificado (listas).

Hay 7 categorías principales en las que puedes organizar cada una de estas ‘cosas’:

1. Lista de <<Próximas acciones>>
2. Lista de <<Proyectos>>
3. Material de apoyo para los proyectos.
3. Lista de <<A la Espera>>
4. <<Agenda>>
5. Lista de <<Algún día / Tal vez>>
6. Material de consulta.

Estas son las principales, después puedes añadir otras listas secundarias donde poder colocar otros asuntos que sean importantes para ti.

Veamos,

Lista de próximas acciones

Esto es fácil, es el típicolistado de lo que tienes que hacer. Aquí tienes que anotar la próxima acción necesaria para poder avanzar. Puedes subdividir este listado en acciones a hacer en casa o en la oficina o delante del ordenador. 

Yo utilizo libretas independientes ya que no trabajo en casa, con lo que mi listado de próximas acciones (a la que llamo TO DO) lo tengo en la libreta que me sirve de soporte para mi trabajo; y en casa, tengo otra libreta diferente que utilizo para asuntos personales.

Lista de proyectos

Ya has diferenciado lo que son proyectos de lo que son tareas, si no lo recuerdas puedes consultar cómo se hace aquí

Aquí deberían ir anotados todos los proyectos abiertos que tengas en este momento; sólo una lista que te servirá para tener una visión de en lo que estás trabajando durante la revisión semanal. No tienes que anotar nada más, únicamente el nombre que identifique al proyecto. 

Yo lo acompaño del año seguido de un número correlativo para identificarlos mejor; así como la fecha que lo abrí.

Ejemplo: 2016_01 Actualización de los procedimientos obsoletos (25/07/2016).

Material de apoyo para los proyectos

Aquí va todo el material necesario para tu proyecto, es decir, una carpeta donde guardas toda la documentación que necesitas para progresar tu proyecto. Yo utilizo las típicas carpetas de cartulina que me son muy útiles donde anoto en la portada el nombre del proyecto y cómo has visto en el apartado anterior, el código que le he dado.

Lista de a la espera

Esta lista es de las más útiles, por lo menos para mí. Aquí debes anotar todas las tareas que has delegado en otra persona y tienes que hacer un seguimiento
Por ejemplo, Manuel tiene que redactar un informe y entregártelo para poder seguir preparando tu presentación, entonces anotarás esta tarea en el listado << A La espera>>.

Yo no tengo un listado de a la espera; utilizo una bandeja de metal donde anoto en un folio lo que delego y además tengo una carpeta en el correo electrónico para todos estos correos de los que espero una respuesta o quiero hacer seguimiento.

Lista de algún día / tal vez

Es una lista, bandeja o carpeta, como prefieras, donde se deben guardar todas aquellas acciones, documentos o ideas que no quieres realizar en este mismo momento porque no es necesario, porque quieres pensarlo mejor o porque quizá algún día quieras retomar.

Agenda



Normalmente utilizamos la agenda de forma errónea. En la agenda sólo van las citas que tienen fecha y hora determinada. Nada más. No es una herramienta para anotar tareas que pueden ser hechas en otro momento. Las tareas a la lista de tareas.

Material de consulta

Sería un archivo donde guardar todo aquel material que podrías necesitar consultar en un futuro. Lo deberías guardar en un archivador o carpetas para una posterior consulta.


Éstas son las 7 principales categorías donde se deben organizar todas esas cosas que hemos aprendido a procesar en el apartado anterior. 

Como te he dicho, puedes tener todas las listas que consideres mientras las revises adecuadamente cada cierto tiempo (como mínimo una vez a la semana, en la revisión semanal).

El proceso de revisión semanal de tu sistema lo veremos en el siguiente post. Pero es fundamental para mantener la confianza en tu sistema.

¿Te atreves a cambiar definitivamente?

Un abrazo.

Carlos.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Clasifica correctamente tus tareas. Tareas importantes

No es tarea fácil dirigir a hombres; empujarlos, en cambio, es muy sencillo.-Rabindranath Tagore-



Uno de los mayores dilemas a los que nos enfrentamos diariamente es decidir qué tareas son más importantes que otras. Muchas veces esto no está nada claro. Pero, ¿realmente hay tareas más importantes que otras? 

Si y no. Algunos sistemas de clasificación de tareas indican que para saber en cada momento qué tarea elegir y para que ninguna tarea importante se quede en el tintero debes clasificarlas en orden de importancia ABC, de más a menos importantes. 

A mi no me gusta esta clasificación. Creo, que de ésta manera tendemos siempre a realizar las "más importantes" y a postergar la "menos importantes" (procrastinar) para un momento mejor o para otro momento en el que no tengas otras tareas de importancia superior. 

Pero todos sabemos que eso nunca ocurre, siempre hay tareas importantes que hacer. Siempre tienes algo más importante que hacer que cambiar el tóner a la impresora, o que asegurarte de tener fundas para los folios. Por tanto, estas tareas "menos importantes" se quedan en la lista de tareas días y días sin que encuentres el momento idóneo para llevarlas a cabo.

Clasificación de tareas por responsabilidad

Yo les doy a mis tareas la misma importancia. Sea la tarea que sea. Simplemente elijo la que mejor o más eficientemente puedo realizar según el tiempo disponible, la prioridad propia o la energía disponible (por favor, leed sobre esto en el libro de David Allen sobre su método GTD). Por tanto mis tareas son igual de importantes, si, pero con un matiz, siempre que estén en mi área de responsabilidad.

Normalmente tenemos tareas que nos hacen avanzar hacia adelante en nuestro ámbito de responsabilidad, pero dentro de una organización siempre tendremos tareas que no sean específicas para nuestras responsabilidades pero que pertenecen a nuestra área de influencia (nuestro trabajo no se mide por esta responsabilidad directamente pero puede llegar a influir en un futuro) y por último, tenemos tareas que, no son responsabilidad directa nuestra pero que ayudan a que la organización funcione mejor

En esto me baso yo para decidir si una tarea es más importante que otra. Lo vereis mejor en el siguiente gráfico:




Las tareas que estan dentro de mi área de responsabilidad les doy la misma importancia. A todas, sea cual sea; todas ellas me hacen avanzar hacia los objetivos que dependen de mí. 

A su vez, todas las tareas que forman parte de mi área de influencia tienen la misma importancia pero menor que las de mi área de responsabilidad. Y lo mismo ocurre con la tareas que forman parte del área de la organización.

Así es como yo clasifico mis tareas. Desde que lo hago así, he visto aumentada mi capacidad para avanzar proyectos y he reducido el estrés al no tener que decidir si una tarea debe ser hecha antes o no porque he aumentado mi velocidad de trabajo y he reducido el tiempo de espera de las tareas para ser hechas.

¿Qué opináis? ¿Cómo clasificáis vuestras tareas?

Un abrazo.
Carlos.

Foto: man.e