domingo, 31 de diciembre de 2017

Resumen 2017

Todo lo que vivimos es digno de ser vivido. -Proverbio Zen.

Ultimo día del año. Momento de reflexionar.



Este es el resumen anual de lo que ha sido 2017 para Slow Yourself:
  •           38 artículos publicados.
  •           Más de 200 suscriptores a día de hoy.
  •           Un ebook editado: Triunfa con GTD®. (Descárgalo gratis).
  •           Más de 85.000 páginas vistas en el último año según blogger.
  •           Nuevo logo y eslogan: Slow Yourself.
  •           Nueva filosofía, mismas ganas.
  •           Muchos aprendizajes.
  •           Un artículo semanal durante las primeras 30 semanas.
  •           Productividad, rendimiento, estilo de vida, carreras...

Este ha sido mi año:
  •           1760 horas de trabajo (220 días laborables).
  •           5 carreras.
  •           He visitado un país nuevo.
  •           He celebrado mi 36 cumpleaños.
  •           1480 km en bici (carretera + BTT).
  •           19 horas de rodillo.
  •           250 km corriendo.
  •           12.000 m nadando.
  •           Unos 12-14 libros leídos.
  •           Cientos de horas jugando con mi hijo.

No les presto mucha atención a los números del blog pero ahí están. Son números muy discretos pero a mí me hace ilusión que al menos, a unas cuantas personas les haya interesado lo que escribo y que casi 200 personas se hayan descargado mi ebook

A todos los que lo hayáis hecho, muchas gracias por la confianza, pero sobre todo espero que os haya servido para comenzar a aplicar GTD® en vuestro trabajo o al menos, que os haya permitido empezar a cambiar vuestra forma de trabajar y vivir de una manera más productiva, eficiente y relajada. Y a los que no, ¡a qué esperas! ¡Descárgalo!

Hoy es uno de mis días favoritos: nochevieja, el último día del año. Tiene algo especial para mí. Un nuevo año, nuevas expectativas, nuevas motivaciones, nuevos sueños. Me gusta arreglarme para este día y juntarme con parte de mi familia para celebrar las últimas horas. Me gusta tomar una copa de vino antes de cenar, de pie, en el salón, hablando y riendo. Me gustan los últimos preparativos y acabar de poner la mesa, quizá escuchando música.

Por todo esto es hoy un día de balance; y cada fin de año me gusta echar la mirada atrás. Un año en el que ha habido de todo. Cosas muy buenas y no tan buenas. Lamentablemente, hace pocos días nos dejo alguien muy especial para la familia. Mucho antes de lo que le tocaba. Las pérdidas deben ayudar a darnos cuenta de que tenemos que aprender a quejarnos menos y a disfrutar más de las pequeñas cosas como esa copa de vino antes de la cena de nochevieja, como os decía antes.

En estos balances es muy bueno analizar lo ocurrido y sacar conclusiones y aprendizajes de los errores y establecer mejores maneras de hacer las cosas para seguir progresando en el día a día:
  • Analizar cómo vives y trabajas para poder mejorar métodos y maneras de hacer las cosas que impliquen menor esfuerzo y mayor efectividad. 
  • Eliminar lo innecesario y centrarse en lo importante y ver en qué ámbito puedes mejorar y que otros hábitos debes mantener. 
Es la base para un correcto equilibrio y para mantener la motivación constante.

Como ya escribí en el post de la semana pasada, mi propósito para 2018 es desacelerar, estar más presente y simplificar. Tener menos expectativas para poder apreciar y estar más a gusto conmigo mismo y conocerme mejor para poder afrontar cada situación más y mejor preparado. Quejarme menos y aceptar más. Fluir más. Dejar de controlar lo que no se puede controlar y seguir ocupándome en vez de preocupándome.

Es mi manera de ver las cosas y es como me gustaría trabajar para que así sean.


En 2018, leeréis más sobre productividad, estilo, mindful, concentración, deporte, organización, alto rendimiento, reflexiones, carreras, y todo eso con el mismo propósito del inicio, hace ya dos años: compartir mi experiencia y aprendizajes personales para que sirvan de algún modo a todos los que me leéis a mejorar y/o cambiar algún aspecto específico de vuestro estilo de vida que no os gusta o queréis mejorar, tal y como voy haciendo día a día.

También seguirá siendo el lugar donde deposito todo el camino que sigo para conseguir mi mejor rendimiento y mi mayor bienestar tanto personal como profesional, mejorando mi productividad, eficacia y conocimiento a todos los niveles.

Porque las circunstancias, buenos o malas, no deben hacernos más que motivarnos a conseguir mejores cosas. Porque siempre se puede mejorar. Porque todo depende de ti, de nosotros y de nadie más. Tu eres el dueño de tus acciones. Lo sabes de sobra, actúa. Actitud y GO
Be Slow.

Feliz 2018 para ti y toda tu familia.
Un abrazo.
Carlos.

viernes, 22 de diciembre de 2017

Mi propósito personal para 2018

"Si no sabes adonde vas ningún camino es bueno." -Rafael Chirbes.

Como cada fin de año, florecen los buenos propósitos y las promesas. Estamos deseando que el cambio de dígito en el calendario traiga también cambio en nosotros. Entonces,vamos a ello.



Este 2018 quiero comenzar un pequeño-gran proyecto-propósito personal que creo que necesito y que ya comencé, aunque sin un seguimiento claro ni constante, tal y como os conté en un post al volver de mis vacaciones anuales.

Esto entra dentro del diseño de estilo de vida que vengo llevando a cabo desde hace tiempo y que poquito a poco va dando sus frutos  que me va motivando diariamente. También me ayuda en los momentos más complicados, por baja energía, tensión, descenso de motivación o cansancio.

MI PROPÓSITO

Lo voy a llamar #MySimplyProposal, lo podía haber llamado #Pepito, pero así 'mola' más (y es más motivante).

Mi propósito es ir desacelerando paulatinamente mi modo de vivir, pensar, trabajar, proyectar, decidir, acometer, hasta reducirlo a lo más simple y ser capaz de enfocarme en muy pocas cosas a la vez para poder enfocarme al máximo en cada tarea, reducir el nivel de estrés, sentirme más a gusto conmigo mismo, disfrutar al máximo de todos los momentos y centrarme en el presente de una manera más sosegada y sin ningún tipo de presión añadida. Sea cual sea.

Me centraré en lo más importante. Esto implicará reducir el ruido exterior que no genera más que dudas y saturación. 

Significará aprender a centrarse en el presente sin prisas, relajado y sin expectativas. 

Significará reducir el consumo de información innecesaria para renovar la mente y dedicar especial atención al bienestar personal. 

Significará dejar de prestar atención a muchas cosas y dedicar mi tiempo y energía a pocas cosas las que me hagan sentir mejor. A veces a ninguna, simplemente descansando en todos los sentidos.

Implicará, a veces, reducir y hasta eliminar la interacción con redes sociales, móvil, el correo personal, consumo de televisión, etc. Actualmente no es mucha (ya no consulto Facebook, ni Twitter, solo utilizo Instagram y no mucho) pero quiero reducirla aún más. 

Hacer un 'detox' de vez en cuando es la mejor manera de renovarse, sobre todo a los que lo utilizáis mucho.

También significará dedicar más tiempo a profundizar en la practica de Mindfulness que es una técnica que me ha atraído y por el poco tiempo que llevo practicándolo he notado que me va a ser altamente beneficiosa.

Reduciré (y por periodos eliminaré por completo) la lectura de blogs, listas de correo y libros específicos para recomponer toda la información y llevarla a buen puerto. Aunque la lectura es un super-hábito que me resulta vital y altamente placentero, a veces es bueno no dejar que el exceso de información llegue a saturar las ideas. Lecturas más placenteras y menos formativas.

Escribiré menos pero con más sentido. Escribiré cuando tenga algo realmente interesante que aportar y cuando así lo sienta. No publicaré un artículo a la semana como vine haciendo durante muchas semanas. 

Para ayudar a esta desconexión es necesario dejar descansar la mente durante más tiempo y tener el compromiso auto-exigido de publicar semanalmente es un esfuerzo del que voy a prescindir.

ESCRIBE TUS PROPÓSITOS

Dicen que escribir tus objetivos o compromisos te ayuda a que los interiorices y que los puedas llevar a cabo. Este es uno de los motivos por los que los comparto con vosotros. Coge tu libreta favorita ーla mía es una Moleskine® Clásica, y escribe tu propósito, pero que sea realista, que te salga de dentro, del interior.

APRENDER A PARAR

Es algo que no sabemos hacer. En primer lugar en general, no sabemos reconocer el momento adecuado de parar a recomponernos de nuevo, física y/o mentalmente. Por eso, este aprendizaje es básico para lograr un alto rendimiento personal. 

Cada cierto tiempo, parar, descansar y revisar en cualquier ámbito te proporcionará la energía y la claridad mental que en ciertos momentos necesitas. Cuando te sientas abrumado, para. Recapacita, elimina cosas y céntrate en lo importante.

Saber parar a tiempo es una virtud. No me he caracterizado precisamente por esto pero estoy aprendiendo a descubrir los momentos en los que hay que parar y a desapegarse de ciertas actividades internas y externas, es decir, dejarlars ir, para poder retomarlas, o no, más adelante y de esta manera poder disfrutar de pocas cosas pero más intensamente.

Saber parar a tiempo es un super-hábito. Si consigues atraerlo y mantenerlo te proporcionará el equilibrio necesario a tu vida. Yo estoy en ello y espero que me acompañes.


Y por supuesto, este propósito es la base que me va a permitir seguir dedicando tiempo de calidad con mi hijo y mi mujer, además de mis amigos y familia que es lo principal para estar sano física y mentalmente.

Un abrazo.
Carlos.

viernes, 15 de diciembre de 2017

Lo Importante es lo más Importante

"Lo más importante en la vida es que lo más importante sea lo más importante." -Stephen Covey.

¿Crees que estás lo suficientemente centrado en las cosas que son importantes? ¿Qué es importante para ti? ¿Tu trabajo? ¿Tu familia? ¿El dinero? ¿El éxito? ¿La ausencia de todo esto?



Una de las maneras más efectivas que he encontrado para sentirme bien y con la sensación de que estoy avanzando adecuadamente es aprender a centrarme en lo que realmente importa en cada ámbito de mi vida y desechar y dejar de prestar atención y tiempo a lo demás: a todo lo que no me aporta valor.

No es fácil, ya que estamos inmersos en una vorágine de información sin filtrar que nos ciega y nos desvía de lo que realmente nos beneficia. Nos hace dudar de a lo que tenemos que atender para poder avanzar y a menudo perdemos el norte. Es la capacidad de volver a nuestro sitio la que nos proporciona ese bienestar. Aprender a parar a tiempo es una cualidad fundamental para tu desarrollo y tu salud.

En la mayoría de las ocasiones nos encontramos centrados en acciones, tareas, proyectos, conversaciones, actividades y otras ocupaciones que no nos aportan ningún valor, ni personal ni profesional y dedicamos una cantidad ingente de tiempo y energía en ellos.

Al final, estas ocupaciones nos apartan del camino adecuado para llegar a nuestros objetivos y nos crean una niebla mental que nos impide centrarnos en lo que es realmente importante y tiene impacto en lo que hacemos y sentimos.

Cada día realizamos muchas actividades que lo único que hacen es descentrarnos y llenarnos de información inútil que nos satura y estresa impidiéndonos trabajar concentrados en lo que queremos o lo que debemos con la energía y dedicación necesaria.

Esa pérdida de foco es la causa de mucho de nuestro malestar diario. Nos sentimos abrumados por la cantidad de información a la que dedicamos tiempo, tanto de manera física como de manera mental, pensando continuamente sobre ello y haciendo que se convierta en lo más importante en ese momento cuando en realidad no tiene importancia.

NADA ES TAN IMPORTANTE COMO PARECE

Como dice uno de los más famosos psicólogos españoles, de gran reconocimiento en todo el mundo y que, personalmente, me encanta, Rafael Santandreu:


La mayor parte de los problemas de estrés laboral y ansiedad se erradicarían si aprendiéramos a determinar que es lo realmente importante y dejáramos de darle importancia a las cosas que no la tienen.

Para ello tenemos que cambiar nuestras creencias más arraigadas, desde niños, que nos hacen creer que el dinero, tener pareja, tener hijos, el trabajo, el reconocimiento, el éxito y demás son lo más importante.

No amig@, nada de eso es importante. Podrías vivir sin nada de eso perfectamente y además ser feliz. Si, hay muchos ejemplos, no te los voy a nombrar aquí todos pero te dejo uno, Viktor Frankl.

Pero, ¿qué es lo importante? 

Te voy a decir que es importante para mi: Mi familia, mis amigos, tener una buena forma física y mental y poder tener para subsistir, es decir, alimento y refugio y nada más. Todo lo demás forma parte de algo secundario, también importante, pero en menor grado.

Claro que me gusta y me encanta disfrutar de otras muchas cosas menos importantes, incluso algunas materiales como vestir elegante, ir a un buen restaurante, un viaje a cualquier parte, correr carreras, escribir en este blog, darme algún capricho de vez en cuando, pero la diferencia es que cada vez soy más consciente de que sin todo eso también podría ser feliz y quizá por eso cada vez las disfruto más.

Entonces, teniendo esas creencias, ¿no te volverás un pasota? ¿no dejarás de rendir en tu trabajo o dejarás de estar motivado?

Todo lo contrario; y esa es la grandeza de este pensamiento. Una vez que cambias la mentalidad y dejas de dedicarle tiempo y energía a lo que no es lo más importante, te relajas. Comienzas a no estar tan presionado por ti mismo y las presiones externas se vuelven insignificantes. Te vuelves más productivo en tu trabajo (recuerda, no te presionas), haces desvanecer tus miedos, no tienes esa sensación de que tienes que tener esto o aquello o si no no conseguirás la felicidad que tanto buscas (y que no existe, por cierto).

LO QUE NO ES IMPORTANTE

Los 57 correos electrónicos que tienes esperando en tu bandeja de entrada a ser procesados, no son importantes, no vas a tener nada importante dentro de esos correos. Si algo es realmente importante para el desarrollo de tu trabajo, te llamarán o te lo dirán en persona, te lo aseguro. 

Por tanto, cierra el correo mientas trabajes. Céntrate en lo importante, en tu tarea actual tarea y cuando acabes, abre el correo y procésalo tranquilamente.

No es importante la charla que vas a tener que dar ante 600 personas, no lo es. Si saliera algo mal, te equivocaras, se te trabara la lengua, ¿qué ocurriría? NADA. El miedo a ridículo se esfuma no dando importancia, o mejor dicho, dando la importancia justa a cada situación.


Esto es un trabajo constante que como comprenderás no se aprende de la noche a la mañana. Yo sigo trabajando en mi sistema de valores de lo que es importante para mi. Todos los días trabajo en ello y sé que lo conseguiré y tu también. A veces fallo, pero forma parte del proceso. Es necesario.

Es difícil porque hay muchas otras cosas a las que damos importancia pero rebajando ese nivel de exigencia vivirás más tranquilo, serás mas eficiente, estarás mas relajado, más alegre y disfrutarás hasta de lo momentos teóricamente más duros.


APRENDE A CENTRARTE EN LO IMPORTANTE

1. Coste-Beneficio. Antes de emprender algo pregúntate si te aporta algún beneficio o si tu generas valor a alguien con tu acción. Si no es así, descártalo. Si el beneficio (físico, mental, espiritual, económico o personal) es mayor que el esfuerzo que vas a tener que realizar, adelánte.

2. Áreas de Responsabilidad. Si ese o esa acción, tarea, proyecto, experiencia, lectura, juego o gasto se alinea con tus áreas de responsabilidad ya sea en tu trabajo o en tu vida personal es algo importante. 

Hay que matizar que la importancia es relativa, nada es tan importante como lo que vas a identificar en el siguiente punto, lo de verdad. Por tanto, no te presiones más de lo necesario, hay que trabajar y esforzarse en tus áreas de responsabilidad pero con la certeza de que aunque fallaras no sería tan importante. Solo así podrás rendir y disfrutar a la vez.

3. Averigua que es lo importante. Escribe que cosas son realmente importantes, pero importantes de verdad (tener el último modelo de iPhone no es importante, ni necesario). Una vez que determines qué tres o cuatro personas, actitudes, estilos, cosas, proyectos, tareas, hábitos son importantes para ti, céntrate en todo lo que te lleve a ellas y nada más. 

4. Rodéate de la gente que te ayude a permanecer en lo importante. Aléjate de aquellos que no te aporten nada, aquellos que restan. No hay que tener millones de amigos, ni es necesario atender a todo el mundo que te requiere.

5. No son importantes las creencias de los demás. Grábatelo a fuego. Fuera complejos. Difícil, si, gratificante, más todavía. Si consigues permanecer al margen de eso habrás ganado mucho. Te sentirás más libre y más enfocado. Esto repercutirá positivamente en tu productividad y rendimiento.

6. Averigua en lo que estás perdiendo el tiempo. Repasa en todo lo que estás centrado ahora mismo. Revisa y anota todo lo que tienes dando vueltas en tu cabeza y no está cerrado, definido o que no te aporta más que estrés. 

De todo eso, cierra lo pendiente y valora con lo que te quedas y lo que desechas. Ahora, podrás centrarte en lo importante y liberarte de ruido mental innecesario. Este ejercicio es sumamente eficaz, te recomiendo que lo practiques de vez en cuando cuando te sientas abrumad@. Lo llamo "Vaciado mental".

Dale importancia solo a lo importante y dejarás hueco solo para lo importante. Lo demás sobra.

Un abrazo.
Carlos.

jueves, 23 de noviembre de 2017

Media Maratón de Huesca 2017

Qué mejor manera que volver al blog que con una nueva imagen y filosofía, y contándoos como me fue en mi cuarta media maratón. Esta vez tocó Huesca. 


No era lo previsto, ya que lo previsto era haber corrido Behobia - San Sebastián el fin de semana anterior pero por motivos personales no pudimos ir con lo que busqué una alternativa y además cerca de casa.

Tenía que aprovechar el entrenamiento que había realizado desde principios de verano y que mejor manera que intentar bajar mi tiempo en una media maratón que por otra parte me apetecía.

Siempre procuro marcarme algún reto u objetivo a corto-medio plazo para motivarme a entrenar y a hacer deporte y no caer en la procastinación. Que, aunque el deporte es un super-hábito fundamental  y necesario, que reporta innumerables beneficios, la tentación de quedarse en casa calentito en estos días de otoño e invierno donde el frío ya empieza a ser notable, es alta.

Por tanto, un pequeño objetivo, desafío o reto es el mejor antídoto para la procastinación.

Con mi entrenamiento y mis pequeñas molestias en el pie derecho allá que nos fuimos mi mujer, Noé y yo hacía Huesca en una mañana fría pero despejada. El viaje a Huesca es una anécdota y 45 minutos antes de la salida llegamos al estadio del Alcoraz que es donde se localizaba la salida y meta.

Además de la media maratón, también se disputaba el cuarto de maratón a la vez.

Recogido el dorsal y ya cambiado, decidí ir ligero de ropa porque aunque la temperatura no superaba los 3 grados en ese momento sabía que durante la carrera no la iba a necesitar. Acerté.

A las 10:03 se dio la salida a los 310 participantes de la media maratón y los 147 del cuarto de maratón. Tenía un primer objetivo de bajar de 1 hora y 50 minutos, sabía que lo podría hacer sin muchos problemas pero no creía que me iba a encontrar tan bien.

Decidí correr la primera mitad de la carrera en torno a los 50 minutos y comencé a ello. Salida muy rápida y primeros kilómetros por debajo de 4:40, demasiado rápido para lo que quería pero me encontraba cómodo. Decidí a partir del kílómetro 3 mantener el ritmo constante por debajo de los 5 minutos el kilómetro.

Fuimos atravesando la ciudad por el centro histórico y tras una subida muy tendida pero larga llegamos al avituallamiento del kilómetro 5. Muy buen ritmo  ­-pensé. 

Cogí fácilmente el botellín de agua y bebí. Como siempre, hay que beber en todos los avituallamientos aunque no tengas sed.

Mi primera intención de bajar de 50 minutos en el primer 10.000 cobraba fuerza y así continué en los siguientes 5 km que atravesaban de nuevo el centro de la ciudad con algún repecho corto que te corta el ritmo. 

Llegando al kilómetro 10 tomé mi prmer gel y ya en meta para empezar la segunda vuelta comencé a pensar que conseguir hacer una hora y 45 minutos era más que factible si no desfallecía antes y así se lo dije a mi mujer que me esperaba en meta animándome.

De ninguna manera podía pensar que me iba a encontrar tan bien y más con las ligeras molestias que había sentido días atrás y durante el calentamiento en el exterior del pie derecho que me tenían un poco ‘mosqueado’.

Comencé la segunda vuelta muy animado y manteniendo el ritmo en todo momento, iba a 4:54 y 4:55 min/km de media manteniendo el ritmo y con muy buenas sensaciones. Iba concentrado pero disfrutando. 

Del 13 al 14 comencé a notar un pequeño bajón de energía pero no bajé mucho el ritmo. 


Comencé de nuevo la subida que llega hasta el kilómtero 15 y cerca del avituallamiento me junté con tres más que llevábamos ritmos parecidos e hicimos la subida juntos. Otro gel para lo que quedaba, un poco de agua y a afrontar la bajada.

En ese momento me entró un subidón de moral y energía al ver que seguía manteniendo el tiempo y apreté un poco en la ligera bajada para poder ganar algo de tiempo para el repecho del centro de la ciudad y sobre todo para los metros finales.

La verdad es que había bastante gente animando por las calles lo que es de agradecer pese a la poco participación. 

Superé con bastante energía los siguientes kilómetros pero las piernas y el alma decían que estaban llegando al límite. Los tres últimos kilómetros se hicieron duros pero intenté apretar y para cuando me marcaba el GPS que completaba la media maratón, el tiempo que llevaba era de 1 hora y 45 minutos pero aún quedaban unos metros para llegar.

Los GPS siempre tienen desviaciones en cuanto a los metros recorridos pero tanta…

Me quedaba ese repecho traicionero del final junto a una bajada y otra mini cuesta en la que las piernas no daban más de sí. Crucé la meta en 1 hora 47 minutos y 5 segundos.

Más que contento. Mi mejor tiempo con mucha diferencia. El objetivo era menos ambicioso pero el entrenamiento que había hecho era para esto y así fue.

Recogí la camiseta y la bolsa de corredor y a casa con los deberes hechos y feliz.

Gran mañana de domingo, me gustó la carrera, el ambiente y mi rendimiento. Pero lo más importante es que disfruté, que es de lo que se trata.

think good.
live better.

Un abrazo. 
Carlos.

viernes, 8 de septiembre de 2017

Reflexiones Post-Vacacionales

"Vivir deprisa no es vivir, es sobrevivir". -Carl Honoré en El elogio de la lentitud

Comienza el nuevo curso. Han sido unas vacaciones merecidas y reflexivas. Han pasado volando (como siempre) pero en las que he podido poner en claro que es lo que quiero que acontezca en los próximos meses. Y tres palabras han surgido por encima de todo: Descanso, presente y Slow.


Tal y como os conté en este artículo, antes de comenzar mis vacaciones, mis objetivos, después de un año bastante productivo, eran: parar, reflexionar y centrarme más en mí, en el presente y en el estilo de vida que estoy diseñando. Aparcar proyectos, dejar descansar mi cabeza de ideas y de planes a futuro es la opción que considero que en este momento es la más adecuada. Además, el tiempo disponible es limitado y hay que utilizarlo en las casas más importantes en cada momento.

Porque los periodos de reflexión son necesarios para ordenar ideas y lograr equilibrar de nuevo tu cuerpo y mente y de esta manera, recargarte de energía para poder lograr un mayor desarrollo personal y mejorar tu estilo de vida.

Descanso

No solo quiero centrarme en descansar bien en intentar dormir lo mejor posible y tener unas pautas de descanso adecuadas como vengo haciendo hasta ahora, sino que quiero incrementarlas y mejorarlas. Es decir descansar más y mejor. Y solo se puede hacer si tienes los mínimos compromisos y cosas que atender.

Por esto, y tras darle muchas vueltas, algo común en mí, he decidido que voy a romper, antes de empezar, el compromiso que hice conmigo y contigo, de continuar regalándote un artículo semanal. Prefiero romperlo antes de empezar que empezar la nueva temporada escribiendo de manera obligada y sin un objetivo claro.

No ha sido fácil mantener el ritmo de un artículo a la semana durante tantos meses. Además de la publicación de un ebook (te lo regalo solo por suscribirte a las newsletter) y aunque estoy orgulloso de ello y esta obligación auto-impuesta es lo que me ha ayudado a no dejar de escribir, creo que para poder descansar adecuadamente y centrarme por unos meses en mí, es necesario que haga un parón en las publicaciones.

Ha sido una temporada de mucho leer, mucho aprender y poner en práctica hábitos para mejorar mi productividad, eficiencia y bienestar. Y la saturación y falta de claridad de ideas era evidente. Ahora es el momento de dejar reposar y consolidar lo aprendido.

Dejaré descansar el blog, ya que eso supone estar permanentemente adquiriendo y renovando conocimientos y aplicando nuevas formas de mantener el estilo de vida y de trabajo productivo y de alto rendimiento que deseo para poder trasladarlo aquí. Así como estar permanentemente decidiendo contenidos y temas sobre los que escribir y eso precisamente es lo que quiero pausar para que repose y descanse.

De hecho, esto también significa descubrir nuevos hábitos para un alto rendimiento personal. El descanso y la renovación se descubren como algo fundamental para encontrar tu mejor versión.

No es un adiós porque he descubierto gracias a este espacio, que escribir y compartir mis conocimientos y mis reflexiones es algo que me apasiona y me sirve para aclarar conceptos y fijar otros.

También lo utilizo como vía de escape cuando mi cabeza está alborotada. 

Es un hasta luego.


Noto que descansar es lo que necesito, descanso mental sobre todo. Reducir el volumen de información a lo necesario para desarrollar mi trabajo con eficacia y vivir el presente con la máxima plenitud sin más objetivos ni proyectos que éstos: relajación, diversión y descanso.

Presente

El ser consciente del presente sin mirar al futuro es algo a lo que no estamos acostumbrados. Estamos constantemente haciendo planes. Pensamos en la vacaciones del año siguiente antes de casi terminar las de este año. Planeamos que vamos a hacer dentro de tres, cuatro o cinco meses.

Está bien tener objetivos, son necesarios, pero también debes ser consciente de que para ser una persona equilibrada (y productiva) debes aprender a vivir ahora sin pensar en más allá. De allí que, aunque tengas algún objetivo personal ya sea un curso, un maratón o escribir un libro, no dejes de centrarte en tu presente diario durante el máximo tiempo posible.

No es fácil, lo sé. Los proyectos y las millones de posibilidades de hacer cosas nuevas nos rondan continuamente. Aprender, vivir nuevas experiencias, proyectos e ideas me desbordan pero si soy capaz de aparcar por un tiempo esas necesidades, mi cuerpo y mi mente lo agradecerán.

Me centraré en la profundización en técnicas como mindfulness para ayudar e impulsar este periodo de desconexión y me ayudará a centrarme en lo importante para mí ahora.

Slow


Este periodo de reflexión y re-equilibrio personal forma parte de mi objetivo de encontrar la mejor manera de vivir, buscando el mayor bienestar y rendimiento personales. Me he dado cuenta de que permanecer un tiempo sin otras cosas en la cabeza más que vivir cada día disfrutando al máximo del presente, es algo que no he hecho nunca y en este mundo de aceleración y ruido constantes es algo que pasamos por alto tan a menudo que nos sentimos incómodos en el momento que intentamos parar esa vorágine de pensamientos.

No dejamos de hacer cosas y las queremos lo más rápido posible. A nuestros hijos los machacamos con decenas de actividades a la semana: el inglés, el entrenamiento, los deberes y las clases de piano, por poner unos ejemplos. Nosotros pecamos de lo mismo, no disfrutamos de la lentitud como estilo de vida. El estrés está tan instaurado en la sociedad que se ve como algo normal y al que no corre se le toma como vago o perezoso.

No se trata de hacerlo todo de manera lenta y parsimoniosa sino de encontrar la velocidad adecuada para cada actividad. Comemos en quince minutos mientras consultamos el correo electrónico y hablamos por teléfono al mismo tiempo. Andamos deprisa a todas partes sin necesidad. Conducimos al trabajo de manera apresurada cuando conducir de una manera pausada nos proporcionaría el grado de relajación y serenidad necesario para afrontar el día con alegría y energía.

Nos levantamos y rápidamente, tomamos un café saliendo por la puerta sin siquiera pararnos a saborearlo. Trabajamos en tres tareas a la vez saltando de una a otra y a su vez estamos atentos al correo electrónico que acaba de llegar y que rápidamente abrimos para ver que fuego toca apagar ahora.

Esto no es sano ni una manera eficiente de vivir.

Como éstos, hay muchos ejemplos de una vida y un trabajo apresurados que como tantas otras cosas, combinando una serie de hábitos adquiridos de manera errónea y arraigados durante tantos años nos hacen zambullirnos en un mar de estrés, rapidez y oscuridad mentales que no dejan ver ni sentir lo que por naturaleza deberíamos.

Hace tiempo que empecé a desaprender lo erróneamente aprendido y a diseñar el estilo de vida que me hiciera no sobrepasar esa velocidad de crucero.

Durante este tiempo de reflexión me centraré en vivir Slow lo mejor posible. Creo que me dará las bases necesarias para continuar por el buen camino y obtendré muchos aprendizajes sin duda.

¿De dónde viene Slow? La corriente de estilo de vida Slow surge como reivindicación a la rapidez con la que se vive en el mundo occidental actual y como respuesta a este tipo de vida tan ajetreada. Uno de sus principios es el del control del tiempo evitando que éste nos controle a nosotros. 

Es consecuencia de la primera asociación que fundo Carlo Prettini, Slow Foodcomo protesta de la apertura de un McDonalds en la Piazza di Spagna de Roma. No dejes de leer el best seller de Carl Honoré, El elogio de la lentitud, donde expone magistralmente los principios de este movimiento tan necesario.

No va a ser fácil desacelerar, lo sé porque me conozco muy bien y sin darme cuenta estoy maquinando proyectos personales o de desarrollo pero por una vez, me lo tomaré como un desafío para obtener un aprendizaje superior y creo que será un periodo altamente satisfactorio a nivel interno.

Es un momento en el que puedo permitirme hacerlo. Centrarme en mí, en mi familia y en mi trabajo sin otro objetivo que llenar cada segundo con el mayor disfrute posible.

He dedicado muchas horas a lo largo de estos últimos casi dos años a escribir y pensar sobre productividad y desarrollo personal. Todo esto tengo que ordenarlo y para ello lo mejor es, como digo, que repose para volver con más y mejores ideas.

No sé si serán semanas o meses pero si permanecéis aquí, os prometo que volveré con aires renovados y ganas de seguir escribiendo para poder entre todos mejorar nuestra forma de vivir y trabajar.

Un fuerte abrazo.
Carlos.

viernes, 4 de agosto de 2017

Menos es más. La simplicidad como hábito en el trabajo y en la vida

Se debe hacer todo tan sencillo como sea posible, pero no más sencillo. -Albert Einstein.

El universo tiende al máximo desorden (segundo principio de la Termodinámica). Como él, todo nuestro mundo tiende a ganar complejidad y a acumular cosas que no necesitamos. Simplificar tus métodos de trabajo es una de las mejores cosas que puedes hacer para incrementar tu eficiencia.




Nuestra tendencia natural nos hace crear entornos de trabajo y de vida más complejos. Creemos, erróneamente, que más complejo significa mejor. Si adoptas un modo de trabajar basado en simplificar las cosas notarás los beneficios mentales rápidamente.

Simplifica tus acciones

Te invito a que reflexiones sobre cada uno de los procesos que forman parte de tu día a día. Comienza si quieres por tu trabajo y pasa después al resto de tu vida. Haz la siguiente pregunta:


¿Realizar esta tarea es absolutamente necesario? Si es que no, es simple, deja de hacerla. A veces trabajamos más por inercia y pensando un poco vemos que muchas tareas periódicas y comunes no aportan valor y son fácilmente prescindibles.


¿Puedo optimizarla de tal manera que conlleve menos tiempo? Piensa y establece un método diferente de hacerlo. Por ejemplo, cambia el orden de las acciones o hazlas con otra herramienta, etc....


Estas reflexiones te aportarán una información valiosa sobre cómo trabajas y te ayudarán a implementar nuevos hábitos y métodos para logran una mayor productividad o un menor estrés o ambas -normalmente van unidas-.


En mis revisiones semestrales incluyo una parte en la que analizo mi trabajo y todas las tareas que realizo. Si veo alguna con la que no estoy lo suficientemente a gusto intento buscar una nueva forma de hacerla. Con esto he conseguido crear métodos personales para realizar tareas específicas con los que he ahorrado tiempo y he conseguido producir más trabajando mucho menos.


Simplifica tu entorno

Otra manera de simplificar tu mundo es simplificar tu lugar de trabajo y las herramientas que utilizas. ¿Tienes el cajón lleno de bolígrafos de todos los colores? ¿Tienes repetidos útiles de trabajo que no utilizas? ¿Tu mesa está llena de objetos, bandejas y artilugios que no has utilizado en años?


Da un repaso a tus lugares de trabajo. Quédate con una unidad de cada herramienta que utilices y sólo uno. Un bolígrafo azul, uno rojo, uno negro, unas tijeras, solo las bandejas necesarias, una libreta si solo necesitas una, una pila de post it, etc...Simplifica, elimina o guarda convenientemente el resto del material que no utilices o lo hagas cada mucho tiempo. Optimiza tu espacio de trabajo para crear un ambiente minimalista que te inspire a crear, a trabajar y solo a eso.


Ganarás en claridad mental, relajación, creatividad, paz y concentración. Tu productividad se verá incrementada de manera indirecta y tu bienestar también. Es el milagro de simplificar.


Simplifica tus necesidades

¿Necesitas todo lo que tienes o todo lo que quieres? Darse un capricho de vez en cuando es bueno mentalmente. Son recompensas que te das a ti mismo y te ayudan a seguir motivado, son como un reconocimiento personal al esfuerzo diario.


Pero las necesidades de las personas para ser felices son muy básicas. Podrías vivir plenamente feliz sin la mayoría de lo que posees. Para ser feliz solo hace falta tener las necesidades básicas cubiertas. Una vez que las tienes no ganarás felicidad por poseer más. Tu felicidad se verá mantenida o aumentada gracias a tus motivaciones internas, ya sean laborales, de autorrealización o de superación personal.


Según la teoría de las necesidades de Maslow, nuestras motivaciones siguen el flujo de abajo a arriba de la siguiente pirámide:





En cuanto tenemos las necesidades del nivel inferior cubiertas, nuestra motivación se centra en conseguir las necesidades del siguiente nivel. Si te fijas, estas necesidades no tienen nada que ver con tener más o poseer una u otra cosa.


Revisa tus valores y tus necesidades personales y adecua tu forma de ser y actuar para conseguir que tus objetivos principales se alineen con tus necesidades. Esto no resulta fácil claro está, pero solo con tener claro que simplificar tus necesidades te dará mayor valor personal, solo con eso, te sentirás más libre, menos presionado y tu estrés vital disminuirá exponencialmente.



Menos es más.


Simplificar como filosofía

Cuanto más simple lo hagas mejores resultados obtendrás. En general es una teoría que he refutado personalmente. En todos los aspectos busco la manera más simple de realizar las cosas para poder llegar a mi objetivo pero no tan simple como para que no sirva para nada. El grado justo de simplicidad es una línea que debes marcar tu y que se aprende con la experiencia.


Simplificar al máximo tu método de productividad personal es algo que debes perseguir para poder ser más eficiente pero no lo simplifiques tanto que no te sirva para nada porque corres el riesgo de dejarte cosas por el camino con lo que tu método dejaría de ser válido.


Utilizar las menos bandejas de entrada posibles para recopilar todas tus notas, tareas, ideas, papeles, etc denota un alto grado de productividad pero simplificarla de tal manera que en algún momento te encuentres sin recursos como para poder recopilar algo, es un error que hará que falles.


 Por ejemplo: como solo utilizas una libreta y no la puedes llevar a todos los lados encima, en algún momento puntual que no la lleves no eres capaz de tomar esa nota o anotar esa idea que has tenido. Esto es simplificar demasiado.


La vida puede llegar a ser lo suficientemente compleja para que aun encima la compliquemos nosotros de una manera innecesaria.


5 formas de simplificar


  • No tengas tarjeta de crédito. Solo de débito y dos máximo.
  • Tira lo que no vale. No lo guardes ¿Para qué?
  • Céntrate en pocos objetivos a la vez.
  • No leas los periódicos.
  • Utiliza solo 5 o 6 carpetas de archivo en tu correo electrónico.
  • Exprime la vida útil de los objetos hasta que ya no den mas de si y los tengas que cambiar, en vez de adquirir otro antes.

Feliz verano.
Un abrazo.
Carlos.














viernes, 28 de julio de 2017

Cerrando por vacaciones: Desproductividad, experimentos y nuevos objetivos.

Los ratos de ocio son la mejor de todas las adquisiciones.
-Sócrates

He tenido un año muy productivo; de empuje personal y desarrollo satisfactorio. Tanto mi formación como mis aprendizajes han dado un paso adelante. Llegan mis vacaciones. Es el momento de desacelerar.


En lo personal noto que he crecido, he continuado creciendo. Ese era el objetivo. Doy por finalizado mi proyecto personal #MyBestLifeProject con satisfacción ya que comprometerme por escrito y firmemente a trabajar un objetivo de estas características ha hecho que mis logros sean visibles -interiormente- y me ha hecho mejorar aspectos personales que de otra manera no habría sido posible.

Mi final de año normalmente no coincide con el fin del año natural. Es herencia de los fines de curso escolares y para mi es el mejor momento para hacer balance y establecer nuevos objetivos. El fin de año natural es otro momento que utilizo para revisar mis objetivos.

En cuanto al blog, en lo que llevamos de año he publicado con éste, 32 artículos a lo que hay que sumar 6 artículos exclusivos para los suscriptores y he publicado un ebook: Triunfa con GTD® –si todavía no te has suscrito al blog, hazlo aquí y te lo regalo-. He conseguido el objetivo de publicar al menos una vez a la semana, lo que no ha sido fácil.

Este compromiso me empuja a ser constante en la publicación algo de lo que me siento orgulloso, ya que me encanta tener la oportunidad de escribir sobre lo que me algo que me apasiona. Esto se ha visto recompensado en forma de visitas y suscriptores que cada vez sois más, lo que me motiva a continuar ya que siento que lo que os cuento os interesa.

Durante este mes de agosto no publicaré nada. Podría dejar programados los post pero prefiero que el blog descanse conmigo y se tome las vacaciones oportunas. Tras el artículo del próximo viernes, volveré en septiembre con nuevas ideas que compartir.

Mientras tanto te invito a dar un paseo por el blog y descubrir los más de 60 artículos sobre productividad personal y alto rendimiento que tienes a tu disposición.

Camino a la desproductividad

Debo dejar madurar los nuevos proyectos  y aprender a no producir, incluso mentalmente. Menos proyectos, ordenar ideas, descansar, desconectar, centrarme en el presente, disfrutar del ahora utilizando los recursos adquiridos durante este tiempo para mejorar el bienestar y recoger la energía necesaria para poder seguir mejorando en el futuro.

Desproducir –perdón por la palabra-. No se trata tanto de deshacer lo hecho sino de bajar el ritmo, producir menos pero con la misma efectividad. Producir interiormente más que exteriormente.

La línea que quiero seguir al comienzo de la nueva temporada y durante este próximo cuarto de año es clara: limitar la información a procesar diariamente tanto interna como externa y centrarme en trabajar la parte cuerpo-mente para recuperar energía y vivir más el presente, disfrutar de mí, de mi familia y gente cercana.

Creo que esto generará un vacío y paz mentales que hará aumentar mis niveles de bienestar y veré mi creatividad y mi productividad incrementada de manera indirecta. Ese es el objetivo.

Para ello, he creado el Desafío Mindfulness del que os contaré más adelante y que será uno de mis objetivos para esta última parte del año. Multiplicar la práctica y aumentar el aprendizaje de disciplinas como yoga, mindfulness, técnicas de relajación, stay moment, meditación y similares, junto al ejercicio y estiramiento diario, me ayudarán a poner mi cuerpo y mi mente a tono para 2018. De esta manera veré si son realmente efectivas o no.

Hace tiempo que no leo los periódicos,  un super-hábito que adquirí hace años, la televisión cada vez menos. Junto a esto quiero reducir los blogs a seguir a los imprescindibles así como reducir el uso –que no es mucho- de las redes sociales Facebook y Twitter como medio de información, limitando su consulta a pocas veces a la semana para compartir los que considero útil e interesante para ti.

Para ello estableceré mis OKRs  -Objetives and Rey Results- en base a esta línea de estilo que me he marcado para los próximos meses. Menos es más.

Seguiré en mi línea de escribir y compartir contigo un artículo sobre alto rendimiento, productividad personal, estilo; además de compartir mis aventuras en carreras o experiencias vitales, experimentos, etc… al menos una vez por semana. Es el único compromiso que adquiriré conmigo y contigo.

El artículo mensual exclusivo lo eliminaré y os regalaré nuevos pensamientos de vez en cuando, sin fecha fija. De esta manera quiero reducir las tareas auto-impuestas para no tener que estar atado ya que las circunstancias a veces no son lo propicias para poder escribir todo lo que me gustaría.

En el aspecto profesional, quiero mantener mi nivel de productividad como hasta ahora centrándome en mejorar la concentración, eliminar distracciones propias y centrarme en poder trabajar más fluido, adoptando micro-hábitos que me ayudarán a este propósito. Centrarme en los pequeños detalles para mejorar mi enfoque y concentración. Lo he llamado FLOW WORKING.

Nuevos experimentos

Me encanta experimentar, creo que es la base para fundamentar opiniones y creencias; pensamientos y deducciones.

Ahora que llega mi mes de vacaciones compartiré a la vuelta con vosotros las conclusiones de un experimento -ya un hábito- que instauré hace tiempo y que me proporciona desconexión absoluta y me centra en disfrutar del momento.

Lo he llamado OFFLINE, no es otra cosa más que desconectar mi smartphone durante un periodo de tiempo en vacaciones, al menos una o dos semanas –mi intención es, en un futuro, poder hacerlo el mes entero-.

Lo llevo haciendo un par de años y es realmente placentero. Cero distracciones, cero notificaciones, cero tentaciones de consultar información. Una desintoxicación similar a dejar de fumar. Es realmente beneficioso para la mente. Te permite disfrutar al máximo de cada segundo.

Desproductividad y vacaciones, mi próximo viaje. Las fuerzas van justas pero aún queda un pequeño camino por recorrer. Te invito a seguirlo conmigo y a daros una vuelta por aquí de vez en cuando para continuar incrementando tus niveles de rendimiento personal.

Un abrazo.
Carlos.