miércoles, 31 de mayo de 2017

7 maneras de aprovechar los tiempos muertos que a lo mejor no conoces

Tu tiempo es limitado, así que no lo malgastes viviendo la vida de otro. Vive tu propia vida. Todo lo demás es secundario(Steve Jobs).

Hoy te explicaré mis 10 maneras de aprovechar los tiempos muertos y así poder lograr mis objetivos. Poner en marcha una serie de pequeños hábitos en determinados momentos, muy valiosos, puede marcar la diferencia entre un bajo y un alto rendimiento personal.



A veces me preguntan de donde saco el tiempo para escribir, leer, entrenar, desarrollar ideas, programar mis viajes o adquirir nuevos conocimientos. Más, teniendo una familia con un hijo pequeño y un trabajo de 40 horas a la semana. Bien, se trata de organización, prioridades y de aprovechar esos períodos de tiempo en los que estás haciendo alguna cosa que no requiere ningún tipo de esfuerzo y en el cual podrías hacer otra cosa con la que aprovecharlo.

A lo largo de nuestra vida nos podemos pasar horas y horas haciendo cola, esperando en la consulta del médico, en el servicio, esperando a alguien o algo. Esos períodos de tiempo pueden ser aprovechados para realizar decenas de cosas, ganar minutos de aprovechamiento vital y aumentar nuestra productividad personal.


No confundas estas actividades con la multitarea. No es lo mismo. Trabajar en un estado de multitarea quiere decir estar haciendo o atendiendo a más de una cosa a la vez y esto es el antónimo de la productividad y eficiencia personal. Aprovechar esos momentos significa añadir valor a tu tiempo y obtener esos minutos extra cada día para poder realizar esas actividades por las que muchas veces dices que no haces porque no tienes tiempo.


Estos tiempos muertos te ayudan a avanzar en tus proyectos, son un tiempo extra que puede servir para marcar la diferencia entre hacer lo que tienes que hacer o mantenerte estancado.


Ejemplos de tiempos muertos aprovechables


  • Atascos de tráfico.
  • Esperas en la consulta del médico.
  • Viajes en transporte público.
  • Trayecto al trabajo.
  • Tu tiempo íntimo en el servicio.
  • Espera para una cita concertada.
  • Minutos antes de una reunión.
  • Mientras lavas el coche en el túnel de lavado.
  • Etc...


También existen otra serie de acciones en las cuales puedes estar trabajando mientras realizas una tarea principal. Esto puede, o no, considerarse como multitarea. Por ejemplo: Cocinar o limpiar mientras escuchas un podcast. ¿Esto es multitarea? Podría serlo. 


Hay que evitarlo pero, en este caso, yo no lo considero como tal ya que tu foco está en la cocina y una escucha activa del podcast no implica un 100% de concentración. De este modo aprovechamos ese tiempo que, aunque no es un tiempo muerto como tal es un tiempo aprovechable. No es lo ideal. Lo ideal sería una concentración al 100% en una tarea determinada pero si no implica un esfuerzo extra es un tiempo como digo, aprovechable.


Mis 7 actividades para aprovechar los tiempos muertos

Leer

Mi favorita. Siempre procuro llevar un libro encima cuando se que voy a tener que esperar por alguna circunstancia. Además, siempre llevo un libro en el coche por lo que pueda pasar. Es de las actividades que más te pueden ayudar a desarrollar tus capacidades, a aprender y a crecer. También, aprovechar para leer artículos de blogs, es una muy buena manera.


Mindfulness

Atención plena. Aprovecha esos momentos para hacer una desconexión del día. Obsérvate y simplemente mantén la concentración en un punto, en tu respiración por ejemplo. Nada más. Deja fuir los pensamientos y vuelve a concentrarte en la respiración o en un objeto o en como te sientes pero sin hacer nada más ni pretender cambiar nada. Esto te ayudará a permanecer unos minutos en calma y a desacelerar. Estos momentos son los mejores para poder practicarlo. Apenas unos minutos bastan.


Escribir - Tomar notas

Muchos de los artículos para el blog y muchas de las ideas para proyectos personales surgen en estos momentos. Siempre llevo una libreta conmigo. Es mi bandeja de entrada, la que me sirve para tomar notas, recopilar y para escribir. Es una manera fantástica de sacar las cosas de tu cabeza en cualquier momento y, si me siento inspirado, redactar el post de la semana. En las salas de espera me han surgido grandes ideas. Mi recomendación personal: Lleva encima siempre una libreta para tomar notas y utilízala.


Escuchar un podcast

Hoy en día hay infinidad de podcast muy interesantes para poder aprender sobre cualquier cosa, por ejemplo, para aprender inglés. Los utilizo para mejorar mi inglés mientras limpio o espero en una cola. Os recomiendo: All Ears English podcast.


Procesar el correo electrónico

En estos tiempos muertos puedes aprovechar para procesar tu correo electrónico. Ojo, hablo de procesar, es decir, determinar qué es cada cosa y ponerla en el lugar adecuado. No tienes que ponerte a hacer las tareas que te lleguen a través del email, solo dale sentido a cada correo


No hacer nada

Parece que siempre tenemos que estar ocupados porque si no, nos da la sensación de que no aprovechamos el tiempo. Sí, el tiempo hay que aprovecharlo pero para realizar las actividades que mejor se adapten a nosotros en cada momento. No tienen por que ser acciones concretas. Dentro del aprovechamiento del tiempo existe el no hacer nada, es algo que el ser humano en esta época de tan rápida evolución no sabe asimilar.


Descansar, simplemente estar. Eso no es perder el tiempo, es recuperar, desacelerar, y parar a observarse y no hacer nada. Yo lo practico de vez en cuando y es genial. La sensación de tranquilidad es máxima.


En el deporte, el descanso es la parte más fundamental del entrenamiento y en el rendimiento personal el descanso y la inactividad consciente debe formar parte innegociable del estilo de vida de alta eficiencia.


Establecer como hábito permanecer, de manera programada, unos minutos al día sin hacer nada. Éste será uno de mis próximos experimentos de alto rendimiento y estilo de vida.


Observar


Pasas la mayoría de tu vida de aquí para allá y no ves nada más lejos de tu propia vida, tus problemas, tus pensamientos, tus quejas y tu trabajo o tus deseos. Apartarse un poco y tomar distancia, abrir la mente y crear una nueva perspectiva sobre lo que ocurre allá afuera es la forma de que al volver hacia dentro, puedas ver con otro punto de vista lo que ocurre, puedas tomar mejores decisiones y dejes de dar importancia a las cosas triviales. 


Observar sin juzgar lo que ocurre a tu alrededor es un ejercicio magnífico para esos tiempos muertos. Como un niño que sin pudor ninguno se queda mirando a todo lo que ocurre, sorprendido e intentando absorber todo lo que pasa como algo nuevo y maravilloso. Simplemente observa


Estas son mis maneras de aprovechar esos minutos en los que pasa el tiempo sin remedio, buscando en todo momento la mejor actividad para mi bienestar y desarrollo. De esta manera, puedo ser capaz de avanzar proyectos, ideas y conseguir ser un poco mejor cada día.


Un abrazo.

Carlos.


miércoles, 24 de mayo de 2017

Productividad sí, pero con sentido

Comienza haciendo lo que es necesario, después lo que es posible y de repente estarás haciendo lo imposible. (San Francisco de Asis)

Se confunde en demasiadas ocasiones productividad, eficiencia y alto rendimiento con hacer más, exigirse más, vivir en la multitarea (multitasking) o en el estrés. Pretendemos acabar con las decenas de tareas pendientes lo antes posible sin importarnos lo más mínimo nuestra capacidad para llevarlas a cabo y sin parar a pensar la mejor manera de hacerlo. Un error que lleva a la frustración.



Vivimos en la época del máximo rendimiento. Es fantástico. Tenemos tantas herramientas, métodos, modelos y estudios que podemos elegir ser y sentirnos como queramos en todo momento. Puedes elegir un método para producir más, puedes crear lista de tareas con todo lo que tienes que hacer que te permite no tenerlo que almacenar en tu cabeza, tienes oportunidades de desarrollarte, tienes y tienes....me encanta.

Quizá ese sea el problema. La alta exigencia con la que se supone que tenemos que vivir. Cuando se habla de productividad o eficiencia personal enseguida vienen a la mente grandes cantidades de trabajo, tareas, hacer más cosas en menos tiempo, más y más proyectos..... En realidad eso no es productividad, eso es una consecuencia de querer ser más efectivo y conseguirlo.

Si adoptas un estilo de vida en el que generes recursos productivos de calidad, de los que realmente valen, de los buenos, no los de "haz lo urgente primero" o "aprovecha para hacer esto mientras estás haciendo lo otro" ; no necesitarás estar exigiéndote a todas horas dar el máximo, saldrá de manera natural. Tu mayor rendimiento vendrá dado sin esfuerzo aparente al adoptar hábitos con sentido.

Los seres humanos no somos super-máqunas, tenemos unos límites y abrazar la efectividad personal supone jugar con la parte en la que tú puedes dar el máximo pero sin llegar a límite de rotura y saber, también, los momentos en los que tienes que apartarte, desconectar y no hacer nada; en definitiva, eliminar lo no importante para centrarte en lo importante.

Lo importante

Escribo sobre productividad y alto rendimiento personal, escribo sobre el estilo de vida en el que estoy trabajando y me gustaría alcanzar, escribo sobre lo que sé (no mucho, no creas) y lo que me ocurre. Escribo a veces sobre mis experiencias, mis carreras o lo que siento que me hace feliz. Escribo sobre lo que es importante para mí y creo que puede ser importante para ti. Lo no importante cada vez lo alejo más.

Y sí, la productividad personal me ha ayudado a poder escribir, a poder definir el estilo de vida que creo que es el mejor para mí, el que me va a hacer más feliz y en ello estoy, pero también se que la productividad personal no lo es todo y el alto rendimiento personal no es darlo todo a cada momento sino elegir en cada instante lo mejor para ti con los recursos que tienes a tu disposición. y si no los tienes, generarlos para poder utilizarlos en otro momento.

No hagas nada

El rendimiento personal es también el no hacer nada, el olvidarse de proyectos, tareas, "tengo que", y centrarse en vivir sin miedo. Vivir con sentido. Hay días que debes dejar a un lado todas esas obligaciones que en la mayoría de las ocasiones son auto-impuestas. Parar y pensar o no pensar, salir, pasear, estar, dormir, jugar y otras cosas que nada tienen que ver con tu trabajo o tus "obligaciones" es la mejor manera de hacerlo. Eso también es alto rendimiento y pocas personas lo conocen, ahora tú lo sabes. Yo lo sé y procuro no olvidarlo.

Hoy he leído un artículo que dice: La vida es más que una lista de tareas, y afortunadamente es así. Ha sido la inspiración para escribir este artículo. La listas de tareas deben existir pero no las tomes como algo en lo que centrar tu vida. Déjalas a un lado cuando lo necesites.

Las listas de tareas son un arma de doble filo. Por una parte te marcan un camino, son tu memoria. Están para ayudarte a elegir la siguiente acción y acercarte cada vez más a tu objetivo. Y por otra, mal gestionadas o dándole una importancia errónea, son un lastre emocional, un arma que te apunta en todo momento y que en cualquier instante puede dispararse.

No dejes que esto ocurra. Tus listas son la manera de acercarte más a tu mejor versión, no las dejes de lado, revísalas, elimina lo que ya no vale, anota solo lo importante y elige cada acción de manera inteligente para poder llegar a donde no hubieras llegado.

Productividad, por supuesto, pero en la dosis correcta.

Un abrazo.
Carlos,



miércoles, 17 de mayo de 2017

¿El estrés te está haciendo enfermar?

El tiempo para relajarte es cuando no tienes tiempo para ello (Jim Goodwin y Sydney J. Harris).

Ya sabemos que vivir con un alto grado de tensión puede llegar a generar problemas de salud. Si estás constantemente enfermo, tienes frecuentes dolores de cabeza u otros problemas que no son achacables a ninguna otra enfermedad, puede que el cuerpo te esté dando avisos de que tienes que cambiar algo.



Llegas a casa después de un día de trabajo y estás agotado. Tan cansado como si hubieses corrido dos maratones seguidos. Duermes por la noche, no sin dificultad, y te levantas con la sensación de que no has descansado. Así día tras día. Algo no va bien. Algo estás haciendo mal.

Además enfermas con facilidad y tienes frecuentes dolores de cabeza o de espalda. Tienes que cambiar. Según una encuesta del Instituto Nacional de Estadística de 2015, el 59 % de los trabajadores españoles sufre de estrés. Es un dato realmente estremecedor. ¿Cómo es posible que tanta gente viva con esa tensión permanente?

Lamentablemente no le prestamos la atención que merece y este estado de agotamiento mental hace que el rendimiento laboral y personal decaiga. Esto es más común de lo que creemos.

Por una vez, para y analiza que te ocurre. Seguramente concluirás que tienes que cambiar algo pero no sabes el qué. Puedes creer que no puedes ya que tus horarios, tu hijos o tus responsabilidades no te dejen dormir o que se yo, hay, incluso, gente que piensa que su estrés es culpa del gobierno o de su vecino o del Real Zaragoza que no sube a primera aunque jueguen solos.

Deja de engañarte. Recuperar la energía y el equilibrio perdido depende única y exclusivamente de ti. Hasta que no tengas este concepto claro e interiorizado no estarás disposición de poder revertir la situación. Deja de culpar al de al lado. Cambia tu percepción y estarás preparado para poder recuperar tus ganas de hacer cosas y de hacerlas bien.


Si sigues haciendo lo mismo de siempre obtendrás los mismos resultados que siempre. 

Descubrirás que cambiar una serie de hábitos revertirá en una mejora sustancial de tu nivel de vida y te proporcionará la motivación necesaria para continuar. Cambiando unos cuantos hábitos verás como tu calidad de vida, bienestar y felicidad aumentan.

Por dónde empezar

Todo el mundo queremos sentirnos bien en cada momento. Es un objetivo vital común pero no todo el mundo sabe como hacerlo de manera correcta. Comienza haciendo una repaso general de como vives y cómo trabajas: 

¿Comes adecuadamente? ¿Descansas lo suficiente? ¿Haces ejercicio? ¿Sabes como organizar tus tareas adecuadamente? ¿Tienes el control de tus proyectos? ¿Sabes delegar de manera apropiada? ¿Conoces la manera de sacar todo de tu cabeza y ponerlo en los lugares adecuados para no tener que estar pensando en ello continuamente? ¿Tus expectativas son demasiado altas o bajas? ¿Piensas primero en tu propio bienestar? ¿Sabes como relajarte? ¿Has aprendido alguna técnica que aumente tu concentración? ¿Haces o vives como tu quieres o como quieren los demás?

Hazte las preguntas adecuadas y conseguirás las respuestas. Si empiezas a cambiar, descubrirás un mundo nuevo, con más posibilidades. Esto son solo más que palabras y el papel lo aguanta todo; así que la única manera que tienes de conseguirlo es poniéndote en marcha.

La resignación denota falta de motivación y el "esto no se puede cambiar" es para la gente que no tiene ganas de cambiar, no tiene ganas de generar nuevos recursos y no tiene ganas de experimentar un alto rendimiento personal después de adoptar una serie de nuevos hábitos. Es mucho más fácil de lo que crees.

Gran parte del estrés actual proviene de nuestro trabajo. La falta de organización personal es un factor detonante de los altos niveles de estrés. Muchos frentes abiertos sin control, trabajar de manera errónea atendiendo solo urgencias y tareas sin ningún valor añadido, una falta de eficacia personal que hace que se necesiten más horas de trabajo sin sentido para obtener algún resultado visible. Todo eso es algo que puedes remediar poniendo todo tu esfuerzo en ser una persona más eficiente con un desempeño superior no solo en tu trabajo sino en tu vida en general.

Mirar hacia uno mismo

No miramos más allá de las responsabilidades laborales o personales y dejamos a un lado las responsabilidades con nosotros mismos. Ser egoísta es necesario. Cuando tu te quieres a ti mismo eres capaz de relacionarte mejor con los demás.

Aquí tienes una lista de los aspectos que a los que tienes que poner atención para volver a recuperar el equilibrio:

Por cada aspecto que trabajes estarás dando un paso hacia una mejora en tu rendimiento personal y en tu reducción de estrés; además, aumentarás tus niveles de bienestar. Sentirse mejor es cuestión de trabajo propio. Es intenso pero reconfortante. Si quieres resultados rápidos no los encontrarás, huye. Es tu propio camino.

Un abrazo.
Carlos.


miércoles, 10 de mayo de 2017

Descubre tus horas de Máximo Rendimiento

La mejor estructura no garantizará los resultados ni el rendimiento. Pero la estructura equivocada es una garantía de fracaso (Peter Drucker)

Si sabes aprovechar las horas en las que tu energía es máxima y tu mente está a pleno rendimiento, avanzarás más y mejor en todas tus tareas y tu creatividad y productividad se disparará.


Todos tenemos unos periodos a lo largo del día en el que disponemos de mayor energía y otros en los que nuestro rendimiento cae, ya sea por cansancio o por que biológicamente nuestro cuerpo está habituado a rendir menos. Determina cuáles son tus dos horas de máximo rendimiento, en las que más energía tienes durante tu jornada, y aprovéchate de ellas.

Sabiendo que vas a disponer de toda tu lucidez y capacidad, exprímelas y mantente enfocado en tus tareas. Si tienes la posibilidad de dedicar ese periodo a realizar tareas que requieran más esfuerzo mental, no lo dudes, aprovéchalas y dedica los momentos de menor capacidad para hacer tareas que no requieran tanto esfuerzo intelectual o creativo. 

¿Eres de mañana o de noche?

Mucha gente usa la estrategia de levantarse muy pronto para comenzar la jornada y así ser más productivo. Es muy válida siempre que hayas dormido las horas suficientes. Esto implica que si quieres levantarte a las 6 de la mañana porque quieres hacer deporte antes de ir a trabajar, estupendo, pero no por ello debes restar horas de sueño. 

La base de toda la eficiencia y bienestar personales se basa en el equilibrio y saber aprovechar los momentos de la mejor manera posible pero sin descuidar la propia salud y descanso necesarios. 

En cambio, hay personas para las que la tarde/noche es el momento de mayor rendimiento personal. Prefieren estudiar, escribir o trabajar tras los rayos de sol. Así se sienten mejor y con más concentración. 

Tus 2 horas de más energía

Durante la próxima semana me gustaría que analizaras tu día en el trabajo y determinaras cuáles son tus dos horas en los que tu energía física y mental es mayor. Hay días que por diversas circunstancias verás alterado tu momento, pero por norma tu cuerpo es adaptativo y si cada día tienes unos horarios estables, tu alimentación es la adecuada y te proporciona un aporte de energía constante, al final el rendimiento será el mismo a las mismas horas. 

Anótalas e intenta concentrar en ese periodo las tareas que requieran más esfuerzo. Ya sea porque necesitas realizar más esfuerzo mental o tener mayor creatividad. O incluso siendo tareas que no requieran mucho esfuerzo concentra allí la más arduas ya que de esta manera las realizarás con más eficiencia y el aprovechamiento de esas horas será mayor.

Si trabajas en horario partido y tienes que comer en medio de tu jornada laboral sabrás que volver a retomar la actividad justo después de la comida se hace duro. El cuerpo se relaja y cuesta volver a conectar. Para estos casos es muy recomendable que la comida sea ligera para que la digestión no sea tan pesada

Para retomar la actividad, si tienes algo que hacer que implique estar en movimiento, como ir a ver a un cliente o dar una vuelta por la planta éste sería el mejor momento para hacerlo. Mejor que sentarte delante del ordenador de nuevo. De esta manera vences ese momento de baja energía con el movimiento que genera el aumento de actividad.

Si puedes escuchar música en el trabajo, utilízala para los momentos que necesites un empujón o para los que necesites más concentración. Es una de las formas más efectivas de darle a tu cerebro en cada momento el tempo que necesita.

Consejos para aumentar la duración de tus periodos de máxima energía


  • Cuida la alimentación: un desayuno adecuado y con un aporte energético apropiado hará que tu energía tarde más en caer. Nada de un café con leche y a trabajar.
  • Mantente en buena forma física. Deporte diario, o por lo menos de 3 a 4 horas semanales combinando ejercicio aeróbico y de fuerza hará que tu cuerpo y tu mente sean capaces de aguantar más horas y aumentar el rendimiento.
  • Sigue un programa propio de relajación y concentración mental practicando diferentes técnicas como pueden ser el mindfulness, la relajación guiada y/o yoga para estirar y relajar el cuerpo.
  • Establece descansos periódicos en tu jornada de trabajo. cada máximo 90 minutos dedica 5 a relajarte y cambiar de actividad. Pocas veces somos conscientes de que parar por un rato es mucho más beneficioso y productivo que continuar durante horas.
  • Adecúa las tareas a tu estado y a las condicionesDavid Allen, en su metodología GTD, habla sobre esto: elegir las tareas en función del tiempo y energía disponibles. Algo natural pero que pocas personas aplican.
  • Evita las distracciones evitables ya que como dije en este artículo,  Las interrupciones forman parte de tu trabajo pero hay algunas que podemos eliminar.
  • Hidrátate a menudo. El cerebro necesita agua. un cerebro deshidratado funciona peor.
  • Si puedes elegir, mejor luz natural a la artificial, siempre. La luz artificial no mola. La luz natural da vida.

¿Estás dispuesto a aumentar tu rendimiento?

Me encantaría que me explicaras cómo lo haces.

Un abrazo.
Carlos. 



miércoles, 3 de mayo de 2017