domingo, 31 de diciembre de 2017

Resumen 2017

Todo lo que vivimos es digno de ser vivido. -Proverbio Zen.

Ultimo día del año. Momento de reflexionar.



Este es el resumen anual de lo que ha sido 2017 para Slow Yourself:
  •           38 artículos publicados.
  •           Más de 200 suscriptores a día de hoy.
  •           Un ebook editado: Triunfa con GTD®. (Descárgalo gratis).
  •           Más de 85.000 páginas vistas en el último año según blogger.
  •           Nuevo logo y eslogan: Slow Yourself.
  •           Nueva filosofía, mismas ganas.
  •           Muchos aprendizajes.
  •           Un artículo semanal durante las primeras 30 semanas.
  •           Productividad, rendimiento, estilo de vida, carreras...

Este ha sido mi año:
  •           1760 horas de trabajo (220 días laborables).
  •           5 carreras.
  •           He visitado un país nuevo.
  •           He celebrado mi 36 cumpleaños.
  •           1480 km en bici (carretera + BTT).
  •           19 horas de rodillo.
  •           250 km corriendo.
  •           12.000 m nadando.
  •           Unos 12-14 libros leídos.
  •           Cientos de horas jugando con mi hijo.

No les presto mucha atención a los números del blog pero ahí están. Son números muy discretos pero a mí me hace ilusión que al menos, a unas cuantas personas les haya interesado lo que escribo y que casi 200 personas se hayan descargado mi ebook

A todos los que lo hayáis hecho, muchas gracias por la confianza, pero sobre todo espero que os haya servido para comenzar a aplicar GTD® en vuestro trabajo o al menos, que os haya permitido empezar a cambiar vuestra forma de trabajar y vivir de una manera más productiva, eficiente y relajada. Y a los que no, ¡a qué esperas! ¡Descárgalo!

Hoy es uno de mis días favoritos: nochevieja, el último día del año. Tiene algo especial para mí. Un nuevo año, nuevas expectativas, nuevas motivaciones, nuevos sueños. Me gusta arreglarme para este día y juntarme con parte de mi familia para celebrar las últimas horas. Me gusta tomar una copa de vino antes de cenar, de pie, en el salón, hablando y riendo. Me gustan los últimos preparativos y acabar de poner la mesa, quizá escuchando música.

Por todo esto es hoy un día de balance; y cada fin de año me gusta echar la mirada atrás. Un año en el que ha habido de todo. Cosas muy buenas y no tan buenas. Lamentablemente, hace pocos días nos dejo alguien muy especial para la familia. Mucho antes de lo que le tocaba. Las pérdidas deben ayudar a darnos cuenta de que tenemos que aprender a quejarnos menos y a disfrutar más de las pequeñas cosas como esa copa de vino antes de la cena de nochevieja, como os decía antes.

En estos balances es muy bueno analizar lo ocurrido y sacar conclusiones y aprendizajes de los errores y establecer mejores maneras de hacer las cosas para seguir progresando en el día a día:
  • Analizar cómo vives y trabajas para poder mejorar métodos y maneras de hacer las cosas que impliquen menor esfuerzo y mayor efectividad. 
  • Eliminar lo innecesario y centrarse en lo importante y ver en qué ámbito puedes mejorar y que otros hábitos debes mantener. 
Es la base para un correcto equilibrio y para mantener la motivación constante.

Como ya escribí en el post de la semana pasada, mi propósito para 2018 es desacelerar, estar más presente y simplificar. Tener menos expectativas para poder apreciar y estar más a gusto conmigo mismo y conocerme mejor para poder afrontar cada situación más y mejor preparado. Quejarme menos y aceptar más. Fluir más. Dejar de controlar lo que no se puede controlar y seguir ocupándome en vez de preocupándome.

Es mi manera de ver las cosas y es como me gustaría trabajar para que así sean.


En 2018, leeréis más sobre productividad, estilo, mindful, concentración, deporte, organización, alto rendimiento, reflexiones, carreras, y todo eso con el mismo propósito del inicio, hace ya dos años: compartir mi experiencia y aprendizajes personales para que sirvan de algún modo a todos los que me leéis a mejorar y/o cambiar algún aspecto específico de vuestro estilo de vida que no os gusta o queréis mejorar, tal y como voy haciendo día a día.

También seguirá siendo el lugar donde deposito todo el camino que sigo para conseguir mi mejor rendimiento y mi mayor bienestar tanto personal como profesional, mejorando mi productividad, eficacia y conocimiento a todos los niveles.

Porque las circunstancias, buenos o malas, no deben hacernos más que motivarnos a conseguir mejores cosas. Porque siempre se puede mejorar. Porque todo depende de ti, de nosotros y de nadie más. Tu eres el dueño de tus acciones. Lo sabes de sobra, actúa. Actitud y GO
Be Slow.

Feliz 2018 para ti y toda tu familia.
Un abrazo.
Carlos.

viernes, 22 de diciembre de 2017

Mi propósito personal para 2018

"Si no sabes adonde vas ningún camino es bueno." -Rafael Chirbes.

Como cada fin de año, florecen los buenos propósitos y las promesas. Estamos deseando que el cambio de dígito en el calendario traiga también cambio en nosotros. Entonces,vamos a ello.



Este 2018 quiero comenzar un pequeño-gran proyecto-propósito personal que creo que necesito y que ya comencé, aunque sin un seguimiento claro ni constante, tal y como os conté en un post al volver de mis vacaciones anuales.

Esto entra dentro del diseño de estilo de vida que vengo llevando a cabo desde hace tiempo y que poquito a poco va dando sus frutos  que me va motivando diariamente. También me ayuda en los momentos más complicados, por baja energía, tensión, descenso de motivación o cansancio.

MI PROPÓSITO

Lo voy a llamar #MySimplyProposal, lo podía haber llamado #Pepito, pero así 'mola' más (y es más motivante).

Mi propósito es ir desacelerando paulatinamente mi modo de vivir, pensar, trabajar, proyectar, decidir, acometer, hasta reducirlo a lo más simple y ser capaz de enfocarme en muy pocas cosas a la vez para poder enfocarme al máximo en cada tarea, reducir el nivel de estrés, sentirme más a gusto conmigo mismo, disfrutar al máximo de todos los momentos y centrarme en el presente de una manera más sosegada y sin ningún tipo de presión añadida. Sea cual sea.

Me centraré en lo más importante. Esto implicará reducir el ruido exterior que no genera más que dudas y saturación. 

Significará aprender a centrarse en el presente sin prisas, relajado y sin expectativas. 

Significará reducir el consumo de información innecesaria para renovar la mente y dedicar especial atención al bienestar personal. 

Significará dejar de prestar atención a muchas cosas y dedicar mi tiempo y energía a pocas cosas las que me hagan sentir mejor. A veces a ninguna, simplemente descansando en todos los sentidos.

Implicará, a veces, reducir y hasta eliminar la interacción con redes sociales, móvil, el correo personal, consumo de televisión, etc. Actualmente no es mucha (ya no consulto Facebook, ni Twitter, solo utilizo Instagram y no mucho) pero quiero reducirla aún más. 

Hacer un 'detox' de vez en cuando es la mejor manera de renovarse, sobre todo a los que lo utilizáis mucho.

También significará dedicar más tiempo a profundizar en la practica de Mindfulness que es una técnica que me ha atraído y por el poco tiempo que llevo practicándolo he notado que me va a ser altamente beneficiosa.

Reduciré (y por periodos eliminaré por completo) la lectura de blogs, listas de correo y libros específicos para recomponer toda la información y llevarla a buen puerto. Aunque la lectura es un super-hábito que me resulta vital y altamente placentero, a veces es bueno no dejar que el exceso de información llegue a saturar las ideas. Lecturas más placenteras y menos formativas.

Escribiré menos pero con más sentido. Escribiré cuando tenga algo realmente interesante que aportar y cuando así lo sienta. No publicaré un artículo a la semana como vine haciendo durante muchas semanas. 

Para ayudar a esta desconexión es necesario dejar descansar la mente durante más tiempo y tener el compromiso auto-exigido de publicar semanalmente es un esfuerzo del que voy a prescindir.

ESCRIBE TUS PROPÓSITOS

Dicen que escribir tus objetivos o compromisos te ayuda a que los interiorices y que los puedas llevar a cabo. Este es uno de los motivos por los que los comparto con vosotros. Coge tu libreta favorita ーla mía es una Moleskine® Clásica, y escribe tu propósito, pero que sea realista, que te salga de dentro, del interior.

APRENDER A PARAR

Es algo que no sabemos hacer. En primer lugar en general, no sabemos reconocer el momento adecuado de parar a recomponernos de nuevo, física y/o mentalmente. Por eso, este aprendizaje es básico para lograr un alto rendimiento personal. 

Cada cierto tiempo, parar, descansar y revisar en cualquier ámbito te proporcionará la energía y la claridad mental que en ciertos momentos necesitas. Cuando te sientas abrumado, para. Recapacita, elimina cosas y céntrate en lo importante.

Saber parar a tiempo es una virtud. No me he caracterizado precisamente por esto pero estoy aprendiendo a descubrir los momentos en los que hay que parar y a desapegarse de ciertas actividades internas y externas, es decir, dejarlars ir, para poder retomarlas, o no, más adelante y de esta manera poder disfrutar de pocas cosas pero más intensamente.

Saber parar a tiempo es un super-hábito. Si consigues atraerlo y mantenerlo te proporcionará el equilibrio necesario a tu vida. Yo estoy en ello y espero que me acompañes.


Y por supuesto, este propósito es la base que me va a permitir seguir dedicando tiempo de calidad con mi hijo y mi mujer, además de mis amigos y familia que es lo principal para estar sano física y mentalmente.

Un abrazo.
Carlos.

viernes, 15 de diciembre de 2017

Lo Importante es lo más Importante

"Lo más importante en la vida es que lo más importante sea lo más importante." -Stephen Covey.

¿Crees que estás lo suficientemente centrado en las cosas que son importantes? ¿Qué es importante para ti? ¿Tu trabajo? ¿Tu familia? ¿El dinero? ¿El éxito? ¿La ausencia de todo esto?



Una de las maneras más efectivas que he encontrado para sentirme bien y con la sensación de que estoy avanzando adecuadamente es aprender a centrarme en lo que realmente importa en cada ámbito de mi vida y desechar y dejar de prestar atención y tiempo a lo demás: a todo lo que no me aporta valor.

No es fácil, ya que estamos inmersos en una vorágine de información sin filtrar que nos ciega y nos desvía de lo que realmente nos beneficia. Nos hace dudar de a lo que tenemos que atender para poder avanzar y a menudo perdemos el norte. Es la capacidad de volver a nuestro sitio la que nos proporciona ese bienestar. Aprender a parar a tiempo es una cualidad fundamental para tu desarrollo y tu salud.

En la mayoría de las ocasiones nos encontramos centrados en acciones, tareas, proyectos, conversaciones, actividades y otras ocupaciones que no nos aportan ningún valor, ni personal ni profesional y dedicamos una cantidad ingente de tiempo y energía en ellos.

Al final, estas ocupaciones nos apartan del camino adecuado para llegar a nuestros objetivos y nos crean una niebla mental que nos impide centrarnos en lo que es realmente importante y tiene impacto en lo que hacemos y sentimos.

Cada día realizamos muchas actividades que lo único que hacen es descentrarnos y llenarnos de información inútil que nos satura y estresa impidiéndonos trabajar concentrados en lo que queremos o lo que debemos con la energía y dedicación necesaria.

Esa pérdida de foco es la causa de mucho de nuestro malestar diario. Nos sentimos abrumados por la cantidad de información a la que dedicamos tiempo, tanto de manera física como de manera mental, pensando continuamente sobre ello y haciendo que se convierta en lo más importante en ese momento cuando en realidad no tiene importancia.

NADA ES TAN IMPORTANTE COMO PARECE

Como dice uno de los más famosos psicólogos españoles, de gran reconocimiento en todo el mundo y que, personalmente, me encanta, Rafael Santandreu:


La mayor parte de los problemas de estrés laboral y ansiedad se erradicarían si aprendiéramos a determinar que es lo realmente importante y dejáramos de darle importancia a las cosas que no la tienen.

Para ello tenemos que cambiar nuestras creencias más arraigadas, desde niños, que nos hacen creer que el dinero, tener pareja, tener hijos, el trabajo, el reconocimiento, el éxito y demás son lo más importante.

No amig@, nada de eso es importante. Podrías vivir sin nada de eso perfectamente y además ser feliz. Si, hay muchos ejemplos, no te los voy a nombrar aquí todos pero te dejo uno, Viktor Frankl.

Pero, ¿qué es lo importante? 

Te voy a decir que es importante para mi: Mi familia, mis amigos, tener una buena forma física y mental y poder tener para subsistir, es decir, alimento y refugio y nada más. Todo lo demás forma parte de algo secundario, también importante, pero en menor grado.

Claro que me gusta y me encanta disfrutar de otras muchas cosas menos importantes, incluso algunas materiales como vestir elegante, ir a un buen restaurante, un viaje a cualquier parte, correr carreras, escribir en este blog, darme algún capricho de vez en cuando, pero la diferencia es que cada vez soy más consciente de que sin todo eso también podría ser feliz y quizá por eso cada vez las disfruto más.

Entonces, teniendo esas creencias, ¿no te volverás un pasota? ¿no dejarás de rendir en tu trabajo o dejarás de estar motivado?

Todo lo contrario; y esa es la grandeza de este pensamiento. Una vez que cambias la mentalidad y dejas de dedicarle tiempo y energía a lo que no es lo más importante, te relajas. Comienzas a no estar tan presionado por ti mismo y las presiones externas se vuelven insignificantes. Te vuelves más productivo en tu trabajo (recuerda, no te presionas), haces desvanecer tus miedos, no tienes esa sensación de que tienes que tener esto o aquello o si no no conseguirás la felicidad que tanto buscas (y que no existe, por cierto).

LO QUE NO ES IMPORTANTE

Los 57 correos electrónicos que tienes esperando en tu bandeja de entrada a ser procesados, no son importantes, no vas a tener nada importante dentro de esos correos. Si algo es realmente importante para el desarrollo de tu trabajo, te llamarán o te lo dirán en persona, te lo aseguro. 

Por tanto, cierra el correo mientas trabajes. Céntrate en lo importante, en tu tarea actual tarea y cuando acabes, abre el correo y procésalo tranquilamente.

No es importante la charla que vas a tener que dar ante 600 personas, no lo es. Si saliera algo mal, te equivocaras, se te trabara la lengua, ¿qué ocurriría? NADA. El miedo a ridículo se esfuma no dando importancia, o mejor dicho, dando la importancia justa a cada situación.


Esto es un trabajo constante que como comprenderás no se aprende de la noche a la mañana. Yo sigo trabajando en mi sistema de valores de lo que es importante para mi. Todos los días trabajo en ello y sé que lo conseguiré y tu también. A veces fallo, pero forma parte del proceso. Es necesario.

Es difícil porque hay muchas otras cosas a las que damos importancia pero rebajando ese nivel de exigencia vivirás más tranquilo, serás mas eficiente, estarás mas relajado, más alegre y disfrutarás hasta de lo momentos teóricamente más duros.


APRENDE A CENTRARTE EN LO IMPORTANTE

1. Coste-Beneficio. Antes de emprender algo pregúntate si te aporta algún beneficio o si tu generas valor a alguien con tu acción. Si no es así, descártalo. Si el beneficio (físico, mental, espiritual, económico o personal) es mayor que el esfuerzo que vas a tener que realizar, adelánte.

2. Áreas de Responsabilidad. Si ese o esa acción, tarea, proyecto, experiencia, lectura, juego o gasto se alinea con tus áreas de responsabilidad ya sea en tu trabajo o en tu vida personal es algo importante. 

Hay que matizar que la importancia es relativa, nada es tan importante como lo que vas a identificar en el siguiente punto, lo de verdad. Por tanto, no te presiones más de lo necesario, hay que trabajar y esforzarse en tus áreas de responsabilidad pero con la certeza de que aunque fallaras no sería tan importante. Solo así podrás rendir y disfrutar a la vez.

3. Averigua que es lo importante. Escribe que cosas son realmente importantes, pero importantes de verdad (tener el último modelo de iPhone no es importante, ni necesario). Una vez que determines qué tres o cuatro personas, actitudes, estilos, cosas, proyectos, tareas, hábitos son importantes para ti, céntrate en todo lo que te lleve a ellas y nada más. 

4. Rodéate de la gente que te ayude a permanecer en lo importante. Aléjate de aquellos que no te aporten nada, aquellos que restan. No hay que tener millones de amigos, ni es necesario atender a todo el mundo que te requiere.

5. No son importantes las creencias de los demás. Grábatelo a fuego. Fuera complejos. Difícil, si, gratificante, más todavía. Si consigues permanecer al margen de eso habrás ganado mucho. Te sentirás más libre y más enfocado. Esto repercutirá positivamente en tu productividad y rendimiento.

6. Averigua en lo que estás perdiendo el tiempo. Repasa en todo lo que estás centrado ahora mismo. Revisa y anota todo lo que tienes dando vueltas en tu cabeza y no está cerrado, definido o que no te aporta más que estrés. 

De todo eso, cierra lo pendiente y valora con lo que te quedas y lo que desechas. Ahora, podrás centrarte en lo importante y liberarte de ruido mental innecesario. Este ejercicio es sumamente eficaz, te recomiendo que lo practiques de vez en cuando cuando te sientas abrumad@. Lo llamo "Vaciado mental".

Dale importancia solo a lo importante y dejarás hueco solo para lo importante. Lo demás sobra.

Un abrazo.
Carlos.