lunes, 31 de diciembre de 2018

Resumen 2018


Las mejores y más bellas cosas de este mundo no pueden ser vistas o incluso escuchadas; deben ser sentidas con el corazón (Helen Keller).

jueves, 17 de mayo de 2018

miércoles, 11 de abril de 2018

Cómo afrontar un reto

Acepta la responsabilidad de hacer de tus sueños una realidad (Len Brown).


En cuatro días afrontaré un gran reto para mí. Correr y completar un maratón. Es un objetivo muy ambicioso, alcanzable, pero nada fácil. Va a requerir grandes dosis de esfuerzo físico para el cual he entrenado pero grandes dosis también de esfuerzo mental.

Correr un maratón es, desde hace tiempo, un deseo que al fin voy a poder cumplir. No se qué ocurrirá, si lograré completarlo o no 
aunque estoy muy confiado en que así será, qué sensaciones tendré, si el ritmo será el correcto, es decir, las típicas dudas de un principiante en esa distancia. Dudas que asaltan al afrontar retos de gran importancia y a los que no estás acostumbrado.

En estos casos el nivel de tensión va creciendo los días anteriores y la incertidumbre asalta la mente y puede hacer que la inseguridad y el miedo nos aceche. No te preocupes más de lo necesario, a todos nos pasa.



LAS ESTRATEGIAS 

Por ello para afrontar un reto de este tipo ya sea deportivo, personal o laboral hay que trabajar en diferentes aspectos. Yo uso estas estrategias –o por lo menos lo intento
 para poder llegar más confiado y con menos estrés al reto.

1. Se consciente de por qué lo haces. Si has llegado al principio y te has esforzado en llegar a ese punto es porque lo deseas realmente. Que sea algo que interiormente te llene, no para llenar post en Facebook.

2. Qué representa para ti. Un nuevo reto en tu vida siempre representa algo; un hijo, una oportunidad laboral, un cambio. Esto siempre representa dejar atrás viejas formas de vivir y de actuar. Mirar que va a representar ese cambio y afrontarlo. Ese reto será una motivación que te hará seguir hacia adelante.

3. Darle la importancia justa al hecho de conseguirlo o no. Conseguir un reto no es más que el culmen de que has trabajado y te has esforzado en algo. Pero es solo una pequeñísima parte. No te voy a hablar de éxito o fracaso. En ningún caso habrás fracasado. Aunque algo no fuera bien y tu objetivo no llegara a materializarse, ¿sabes qué? solo representará una pequeñísima parte del camino recorrido. Y además, ¿por qué no lo vas a conseguir? Te has preparado, lo deseas de verdad y además es algo motivador. Claro que lo vas a lograr.

Has planificado, entrenado, estudiado; te has preparado física y/o mentalmente, has tenido el valor de lanzarte a por él. Y al final por algún detalle no la has completado, vaya, qué pena. Vete a celebrarlo porque eres tan afortunado que vas a tener una segunda oportunidad o una tercera o las que quieras o puede que nunca lo consigas.

Ya eres feliz solo con poder estar allí. Lucha, trabaja, dalo todo por conseguirlo, pero con la certeza de que ya lo has hecho ya has triunfado. Olvídate de las medallas, de los títulos o del éxito, disfruta haciéndolo y no mires el resultado. A veces las cosas se consiguen y otras no. Y esto sigue siempre hasta que tú quieras.

4. No pensar en el reto las 24 horas del día. Es un error frecuente estar mentalmente todo el día pensando sobre ello, buscando respuestas y prediciendo que pasará. El pensamiento no va a hacer que el resultado cambie, solo la acción en el momento. Relájate los días previos, libera tu mente y no dejes que forme parte de todo tu día. Llegarás saturado o te saturarás en el proceso.

5. Trabajar la confianza en ti mismo con argumentos sólidos. Hay dos opciones, confiar en ti o no confiar en ti. La elección la tienes que hacer tú. Piensa porque tienes posibilidades de afrontarlo con garantías y piensa lo que puede que no salga bien. Pero aun así siempre el confiar en ti te va a dar un punto más que si no lo haces, quizá sea el punto que te separe de disfrutar el proceso a sufrirlo demasiado.

6. Hacerme amigo de la tensión. He aprendido que en los momentos de tensión no hay que luchar contra ella sino hacerme su amigo. Si luchas la acrecientas; entonces la acepto y me despreocupo (resulta difícil, no siempre lo consigo) pero en muchas ocasiones me vale para permanecer calmado y confiado.

7. Visualizar el resultado final deseado. Algo que recomiendan todos los psicólogos. La visualización es un arma poderosa. Entrenas a tu cerebro a que vaya a por ese resultado e inconscientemente te preparas para conseguirlo.


Haz que el reto no suponga una tensión desmedida, disfrútalo, vívelo. A veces hay retos que vienen de repente sin avisar, otros que elegimos nosotros, pero hay que afrontarlos de la mejor manera posible, con nuestra mejor actitud, con ganas. Si el estrés te aprieta, suéltalo, réstale importancia, en el fondo nada es tan importante.

Por último, disfruta de haberlo hecho, del camino, del proceso y de la consecución. Yo lo haré el domingo, pienso disfrutar, sufrir, cantar, bailar, estresarme un poco y cruzar la meta. Lo celebraré si o si; de esto estad seguros.


viernes, 6 de abril de 2018

Rutinas mentales de alto impacto

Los hombres no son prisioneros del destino, sino prisioneros de su propia mente (Franklin D. Roosevelt).

Desde hace muchos meses vengo aprendiendo, desarrollando y experimentando una serie de estrategias mentales para trabajar mi bienestar, mejorar mi capacidad de concentración, ejercitar mi resiliencia, crear recursos para lidiar con éxito los momentos de más alta exigencia y de esta manera, mejorar mi rendimiento, sentirme mejor, aumentar mi sensación de calma con la que vivir de manera más equilibrada y poder así, hacer frente a mis compromisos de manera más eficiente y fluida.


Este hábito de trabajar la mente de la misma manera que ejercitamos nuestro cuerpo para permanecer más resistentes y con una mejor salud, es el gran olvidado. Lograr una salud completa que te permita rendir al máximo con las mejores sensaciones de plenitud, felicidad, buena salud y energía requiere de un compromiso por tu parte de trabajar en un todo que incluye la parte física (ejercicio y alimentación) y la parte mental (mindfulness o meditación, experimentación, desarrollo y aprendizaje). No es fácil, ni rápido.


Para la primera tienes infinidad de posibilidades de desarrollarte. Para la segunda también, pero quizá por desconocimiento, ignorancia, miedo o cualquier otra razón que se te ocurra, no está tan arraigada.



FITNESS MENTAL 

El fitness mental —seguir rutinas y prácticas mentales adecuadas— constante y continuado, creará un impacto positivo brutal en tu vida y en consecuencia en la vida de los que te rodean. Los beneficios de practicar meditación, mindfulness, yoga y otras disciplinas similares están acreditados científicamente de manera más que suficiente como para que deban formar parte de los hábitos diarios de las personas que quieren lograr una mejor calidad de vida, reducción de estrés y mantenimiento —o restablecimiento— del equilibrio mental y emocional.


Entrenas a tu cerebro a ser más consciente y mejoras tu concentración con el beneficio a nivel global que esto supone. Haces trabajar tu mente para conseguir unos resultados que redundan en tu rendimiento personal y profesional, y obtienes unas cualidades mentales que te ayudan a salir adelante con eficacia en la gran mayoría de las situaciones a las que te enfrentas. Eres más capaz.


No solo eso, una correcta rutina de ejercicios mentales te permite estar más despejado, mejorar tu concentración, creatividad y ser más resolutivo en cualquier ámbito. ¿No es eso lo que queremos todos? ¿Por qué no ver si es verdad?



LA PRÁCTICA

Para hablar de estos beneficios me baso no solo en estudios como éste, si no en algo muy importante para mí: Mi propia experiencia. Tras más de seis meses de práctica continuada —aunque menos profunda de lo deseado— de mindfulness, y con tan solo 10 minutos al día, he visto como ha mejorado mi estado mental y personal de una manera casi mágica —pese a mi desconfianza por ignorancia inicial—. Es más, ya noté esa mejora a los 5 días de haber comenzado la práctica; algo realmente impresionante en mi caso. Desde entonces me encuentro más fuerte mentalmente y con mucha más confianza para enfrentarme a cualquier situación que acontezca. 


No solo gracias a la meditación mindfulness diaria sino a las diferentes rutinas y hábitos mentales que he ido implementando en mi día a día a lo largo de muchos años, he conseguido mejorar terriblemente mi estado de calma y concentración y he generado poderosos recursos personales.


Esto no quiere decir que ya no tengo momentos de estrés ya sea en el trabajo o en mi vida personal o que tú ya no vayas a volver a tener altos niveles de tensión, dependerá de muchos factores, ya que esto es inherente a la vida misma. 


No podemos hacer desaparecer estas sensaciones, es imposible, forman parte de nosotros, pero sí que estas prácticas te serán de gran ayuda ya que serás más resistente ante estos momentos y en consecuencia tus niveles serán mucho más bajos.



Estas son algunas de las rutinas que he adquirido y que pueden impactar directa y positivamente en tu calidad de vida también:


1. Miniparadas Mentales Periódicas. Se trata de descansos cortos de inactividad total durante un par de minutos varias veces durante la jornada. Son muy útiles para ayudar a descansar y no saturar. De manera periódica, para toda la actividad y durante uno o dos minutos simplemente no hagas nada. Descansa. Cualquier pensamiento que venga a la cabeza acéptalo y déjalo pasar, cuando pasen esos minutos vuelve a la tarea que estabas realizando. Ayuda a no sobrecargar y a recoger pequeñas dosis de energía a lo largo del día.


2. 10 minutos de Meditación Zen. El superhábito que ha supuesto un cambio sustancial en mi cuerpo y mente. La práctica de tan solo pocos minutos de mindfulness, en este caso en forma de meditación Zen o Vipassana, centrando tu atención en un punto, tu respiración por ejemplo, sin intentar cambiar nada ni juzgar pensamientos, sensaciones o emociones. Solo concentrarse en un punto.


3. Escaneo Corporal Micro. Es otra de las técnicas utilizadas en mindfulness. El escaneo corporal consiste en recorrer mentalmente cada zona de tu cuerpo observando las sensaciones, solo observando sin intentar ejercer ninguna influencia en lo que estás notando y sin desear que nada sea diferente. Esos microescaneos que propongo, de dos o tres minutos y centrándose solo en una parte de tu cuerpo —el escaneo corporal que te indica la práctica de mindfulness consiste en pasar por todas las zonas de tu cuerpo— sirven como desconexión rápida en un momento dado para reconectar contigo y volver al presente en momentos de tensión, saturación mental o simplemente para darle un descanso a tu cerebro.


4. Respiración Profunda. Prueba esto: Cuando te sientas abrumado o simplemente para desconectar o solo porque le vas a dar a tu cuerpo un 'chute' de energía, toma aire profundamente y expúlsalo lentamente concentrándote en la inspiración y en la espiración, recuerda hacer una pequeña pausa después de la inspiración antes de expulsar todo el aire de tus pulmones. Hazlo 5 veces y ponte en marcha de nuevo. Oxigenarás tu cuerpo y te sentirás mucho mejor al terminar.


5. Caminar Conscientemente. Cuantas veces habrás llegado a un sitio sin recordar ni el más mínimo detalle de por dónde has pasado, absorto en tus pensamientos y recogido en tus emociones. El ser consciente mientras caminas, de cada paso, del viento, de la temperatura, de los edificios, de la gente con la que te cruzas. Es una manera de caminar consciente y enseñarle a tu mente a concentrarse más en la acción y menos en tus pensamientos. Te genera un estado de calma y bienestar magnífico.


6. No Lucha. Una rutina que una vez que la he comprendido y he conseguido llevarla a cabo de manera satisfactoria, no me ha traído más que beneficios instantáneos. Califico la no lucha como un superhábito altamente impactante. El permanecer impasivo y observante ante los pensamientos que te generan malestar es algo francamente difícil. Puedes aprender, practicando la no-lucha, a que esos pensamientos o sensaciones que te generan estrés, ansiedad, miedo, rechazo, ira, queja o malestar dejen de afectarte de manera negativa para pasar a a ser simplemente pensamientos. Debes observarlos como son, simples pensamientos y nada más. No tienes que luchar contra ellos ni querer hacerlos desaparecer, eso es imposible. Obsérvalos sin juzgar, hazlos neutros y desaparecerán o no, pero no serán poderosos y no tomarán el control, tú lo harás.


7. Detox Mental. Acabo de terminar hace unas semanas una práctica de 10 días de Detox Mental que realizo periódicamente —pero menos de lo que me gustaría y que me sirve para hacer descansar mi cerebro de la cantidad de información que recibimos diariamente y, de este modo, evitar la saturación mental. Cada día estamos bombardeados por una gran cantidad de información que nuestro cerebro tiene que procesar: trabajo, informes, lecturas, internet, redes sociales, lecturas, periódicos, you tube, televisión, revistas, blogs, música, tareas y responsabilidades familiares y personales, etc. En cierta manera anhelamos esas vacaciones donde desconectar de todo y dejar que nuestra mente descanse. Pero quizá estar esperando esas merecidas vacaciones no hace más que acrecentar nuestro nivel de estrés. El realizar pequeñas desconexiones a lo largo de todo el año te pueden proporcionar un nivel de energía constante a lo largo de todo el año y así rendir de manera adecuada todo el tiempo. Evitas también saturaciones y consigues unas vacaciones mentales sin necesidad de ir al caribe. ¿Te apuntas?



EMPIEZA

Que la falta de tiempo no sea la excusa para no practicar o comenzar algún tipo de rutina o ejercicio mental para elevar tu bienestar a otro nivel. No se trata de si eres más o menos espiritual, esto no tiene que nada que ver con creencias religiosas o de otro tipo. Esto tiene que ver con el estilo de vida que quieres adquirir para vivir a un nivel superior al que tienes ahora. Se trata de sentirte mejor por ti y para ti.


Vivir con la más alta calidad de vida es posible y alcanzar un rendimiento personal y profesional óptimo que te permita vivir más —no solo en sentido temporal sino de amplitud—  y sobre todo mejor, está al alcance de tu mano estableciendo entre tus rutinas vitales nuevos hábitos saludables y que impactan de manera notable en tu experiencia vital —Superhábitos—, como pueden ser rutinas de fitness mental que ejerciten tu cerebro; así como eliminar las malas prácticas mentales que te llevan por camino contrario.


viernes, 2 de marzo de 2018

Qué Hacer cuando Tienes Mucho que Hacer


Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces estás peor que antes. -Confuncio.

Aun siendo una persona altamente organizada puede ocurrir que como consecuencia de un pico de trabajo, de repente tengas mucho que hacer y que tu lista de tareas engorde desmesuradamente. Que no cunda el pánico. Con unos simples consejos minimizarás el impacto de ese incremento de volumen de tareas en tu nivel de estrés y ayudarás a que tu trabajo fluya sin darte cuenta.





Hay varias cosas que puedes hacer para sacar adelante tus tareas de manera calmada y poder así liberar tu agenda de compromisos, así como de mantener tu nivel de cortisol a raya.

1. Concéntrate en una cosa y sólo una. Por muchas cosas que tengas que hacer solo puedes hacer una cosa a la vez. Intentar hacer más de una es la mejor manera de no hacer ninguna a tiempo, ni bien. La concentración al 100% en una sola tarea te proporciona la serenidad y calma necesarias para terminar antes y de manera más eficiente lo que tienes entre manos para poder así pasar a la siguiente tarea. Seguro que alguna vez has notado la serenidad de estar enfocado haciendo algo sin pensar en nada más y has visto como el tiempo pasaba sin darte cuenta. Estabas relajado, tu rendimiento era el máximo en ese momento. Eso es lo que debes buscar. Elige una tarea, la que tengas que hacer hoy, la primera de tu lista y ponte con ella. Las demás no existen. Pensar en otra cosa que no sea eso no resolverá ningún frente abierto. El único frente que puedes cerrar es el que tienes ahora delante. Elimina tus distracciones: notificaciones de email, teléfono (desconéctalo incluso), cierra la puerta de tu despacho si tienes uno y concéntrate en una tarea tras otra.

2. Tu lista de tareas es tu Biblia. Si no tienes una lista de tareas estás perdido. Cuando alguien me dice que está hasta arriba de cosas, que tiene muchas cosas en la cabeza o que no sabe por dónde empezar le pregunto si tiene una lista de tareas escrita en algún sitio. En muchas ocasiones, sorprendentemente, nadie tiene una lista de tareas que consultar. Todo son meras anotaciones en post it o en hojas de un cuaderno, desordenado y sin sentido. 

Lección primera de productividad: Crea tu lista de tareas. Anota una a una todas las acciones siguientes que tienes, es decir, todo lo que tienes pendiente de completar. De allí, elige las dos o tres cosas que tienen que ser hechas hoy sin falta, anótalas de alguna manera. Ahora solo tendrás una lista de dos, tres o cuatros cosas, lo demás no importa. Céntrate en lo que tiene que ser hecho hoy y nada más.

3. Re-negocia. Si ves que no podrás tener la tarea para su fecha límite o si tienes muchos compromisos con fechas límite próximos y crees que no vas a poder atender de manera adecuada a todos, intenta re-negociar la fecha de entrega. Ya sea para alguien o contigo mismo. El objetivo es liberar tu lista de tareas para los siguientes días.

4. Elimina cosas. Centrarse en lo realmente importante y desechar lo demás es lo que te va a dar el valor añadido. Concéntrate en tus áreas de responsabilidad y elimina de tu lista de tareas todo los demás. Frecuentemente tendemos a adquirir más compromisos de los que somos capaces de asumir.

5. Di No. Es la manera más eficaz de evitar sobrecargarte de compromisos. A veces es lo más sencillo. Decir que no no es algo malo, es necesario, muy necesario y un superhábito. No solo es decir que no a tareas que no caben en tu agenda, es aprender a decirte no a ti mismo. Saber cuándo es suficiente y cuando cabe algo más es otro superhábito. Cada vez soy más consciente de cuando debo decir no, y cada vez soy más consciente de los límites para no sobrepasarlos. Rozarlos te lleva a una máxima productividad y rendimiento, pasarse te lleva a la frustración y baja energía. Tu decides.

6. En el fondo nada es tan importante. Si consigues aplicar esa filosofía a tu vida te sentirás más liberado y menos presionado con lo que trabajarás más relajado y serás más efectivo, creativo y sorprendentemente harás más, con menos esfuerzo. No quiero decir que lo que tengas que hacer no sea importante, ni mucho menos, sino que muchas veces les damos un nivel de importancia demasiado alto a todas y cada una de las tareas que tenemos que hacer. En otras ocasiones, nos auto-exigimos unos resultados concretos en unas fechas determinadas que son un sinsentido. 
Claro que tu trabajo es importante, pero, ¿qué pasaría si esas 40 o 50 tareas que tienes pendientes no pudieran ser hechas?, por cualquier circunstancia, ¿tu vida depende de ellas? Tu desarrollo personal y escala de valores, las sitúa, hablo de las tareas de tu entorno laboral, en un nivel alto si quieres llegar a ser una persona de alto rendimiento y eficiente pero eso no quiere decir que sean tan vitales como para poder anteponerlas a nuestro bienestar personal y a nuestra salud. Tomar esta filosofía como base puede ayudarte a liberar tensión y presión para poder trabajar más fluido.


No es sano estar continuamente sumido en el caos, en el estrés permanente y sin tener muy claro cada día cuáles son tus prioridades. Sin duda, mantener unos buenos hábitos productivos son la base para funcionar de manera constante, efectiva y relajada independientemente de las cantidad de tareas que tengas por delante porque serás capaz de establecer lo que tienes que hacer y lo que no en cada momento de manera sencilla y fácil. Incluso en los momentos de mucho trabajo, estos hábitos te van a ayudar a lidiar mucho mejor con el día a día.

Se confunde muy a menudo mucho trabajo con mucho estrés. No estoy de acuerdo con ello. Hace años hubiera pensado lo mismo pero después de conocer, estudiar, aprender y sobre todo aplicar unos sencillos hábitos, métodos y cambiar mi forma de trabajar y de pensar, se que no es así. 

La auténtica carga de trabajo depende de la visión que tu tengas de la misma y del compromiso que hayas adquirido con cada tarea.

Por muchas cosas que tengas que hacer, solo puedes -o debes- hacer una a la vez. Y si comienzas a cambiar tu punto de vista lograrás hacer más con menos esfuerzo sintiéndote fenomenal. 

No estamos libres de estrés, el estrés en su justa medida nos impulsa hacia adelante, no lo niegues ni pretendas que no exista, forma parte de nosotros pero llevarlo al lugar correcto y hacer que trabaje en tu beneficio depende de ti y de como trates las situaciones más complicadas. Siéntelo y aprovéchate de él.


ORGANÍZATE CON EFICACIA

Aprender a organizarse es el primer paso para vivir y trabajar de manera adecuada, sin sobresaltos, productiva, con calma y sin estrés, por eso, te regalo mi ebook: Triunfa con GTD®, una guía sencilla y concisa para empezar a poner en marcha el método organización de tareas con el que millones de personas han incrementado su calma, su productividad y sobre todo, han empezado a trabajar sin estrés. Descárgalo gratuitamente aquí.

Be Slow.

viernes, 2 de febrero de 2018

Teoría del aburrimiento

No soy aburrido, sólo muy paciente (Anónimo).

Cuando me pillo aburriéndome pienso en si es algo bueno o malo. Si es un síntoma o una consecuencia. ¿Siempre nos hemos aburrido los humanos? ¿Tener tanta información al alcance de la mano, ya resuelta, nos aburre? Esta es mi conclusión.


Empiezo a escribir esto en un momento en el que estaba sintiendo que me aburría o por lo menos eso creía. Y claro, de aquí aparece mi teoría sobre el aburrimiento.


QUÉ SIGNIFICA ESTAR ABURRIDO

El aburrimiento nace cuando querrías estar haciendo algo diferente de lo que estás haciendo en este momento y que a su vez, carece de motivación alguna ya sea de manera personal o profesional. Nace cuando (bajo tu juicio) no tienes nada que hacer y no tienes nada con que llenar ese vacío.

Buscando definiciones he encontrado ésta



«El aburrimiento es la inmovilidad del cuerpo enfrentado al vacío del pensamiento. La repetición de la marcha mata el aburrimiento, porque este ya no puede alimentarse del cansancio del cuerpo y buscar en su inercia el tenue vértigo de una espiral sin fin».

NO ES MALO, NI BUENO

Si estar aburrido es bueno o malo es una percepción personal. Mi conclusión es que no es ni bueno ni malo ni todo lo contrario. Simplemente es. Es un estado interior de falta de motivación puntual que tomamos como algo a evitar. Creo que no hay que evitarlo, hay que observarlo y aprovecharlo. Si quieres llenar ese vacío escribiendo una teoría sobre porque aburrirse no es bueno ni malo, estupendo; si quieres dejar pasar el tiempo hasta la próxima cosa interesante que quieras hacer, estupendo también.

Estamos acostumbrados a llenar cada segundo de nuestra jornada laboral y personal con actividades. Nuestro cerebro busca de manera desesperada esa dosis de motivación a cada segundo pero quizá lo que de vez en cuando necesitamos es no hacer nada. Aburrirnos durante un rato largo o corto, para dejar descansar nuestro cerebro y así encarar las siguientes actividades con más ganas.

En este caso, mi cerebro ha luchado por no aburrirse y me ha puesto en marcha para escribir este artículo. ¡He vencido al aburrimiento! Esto me lleva a que voy a intentar aburrirme más a menudo, es decir voy a dejar de querer llenar los vacíos de tiempo constantemente.

Si. Es una forma genial de aumentar tu productividad, llenar los vacío de tiempo con actividades que pueden avanzar tus tareas o te pueden proporcionar valor pero creo que de vez en cuando es bueno el no-hacer. Dejar que tu mente vaya a donde tenga que ir, sin luchar y simplemente estar, nada más.

Nunca he escuchado a nadie responder a la pregunta: ¿qué vas a hacer ahora? con: “¡Me voy a aburrir un rato!”



ABURRIMIENTO Y CREATIVIDAD

He leído en muchas ocasiones que estar aburrido fomenta la creatividad. Creo que en muchos casos puede ser así. A no ser que te sumerjas y te dejes llevar por el hastío, puedes permitir a tu mente descubrir nuevas formas de pensar y puedes dejar también, que broten nuevas ideas para resolver problemas o quizá te pilles pensando en un nuevo proyecto o la solución para esa cuestión a la que tantas vueltas le estás dando. No subestimes el poder del aburrimiento.


Sin duda, definir qué es el aburrimiento y el porqué nos aburrimos es algo que se escapa a mi capacidad pero sí soy capaz de aprender de cada momento y aprovechar las oportunidades y los beneficios que pueda haber de cada instante; y el aburrimiento es una sensación, un estado del que podemos observar, aprender y disfrutar.

lunes, 15 de enero de 2018

El Poder de las Listas

No hay como el orden para enseñar a ganar tiempo. (Anónimo) 

Me gustan las listas. Una lista es un micro-mundo. Trabajar con una serie de listas determinadas te proporciona un nivel de productividad altísimo. Es como sacar las cosas de tu cabeza y ponerlas en orden.



Las listas forman parte de la condición humana ya que son parte de la manera natural de planificar. Si quieres tener una visión de lo que tienes que hacer, recurre a tu lista de tareas; vas a ir al supermercado, ten a mano la lista de la compra.


Si tienes una lista estás ahorrando energía a tu cerebro. Una lista te permite sacar de tu cabeza todo aquello que está sin organizar y ponerlo en un orden para que no tengas que estar recordándolo en todo momento. Solo tienes que consultar tu lista y al instante obtendrás tu información.

Las listas nos proporcionan ese nivel de relajación y control que nuestro cerebro necesita para funcionar adecuadamente. Permite centrarte en lo que tienes que hacer sin necesidad de estar recordando cada ítem de la lista en cada momento. Porque eso es imposible, acabarás olvidando algo, seguro, el cerebro es la peor herramienta que tienes para recordar cosas, recuérdalo (mejor dicho, anótalo para que te acuerdes….).

Es una manera muy efectiva de mantener ordenado tu mundo. Además, con tus listas tienes en todo momento acceso a información que de otra manera quedaría olvidada en alguna anotación o pensamiento fugaz. Anotándolo y ordenándolo en listas no solo obtienes el beneficio de sacarlo de la cabeza instantáneamente, sino que lo tienes allí para siempre, en orden, para ser consultado en cualquier momento.

También me sirvo de ellas para ir anotando acciones durante el año que al final quiero recordar, como con mi lista de libros leídos, por ejemplo. Me proporciona una visión cada fin de año de mi dedicación, en este caso a la lectura. Lo puedes utilizar para todo lo que quieras.


MIS 5 LISTAS PREFERIDAS


1. Lista de tareas. Sin duda, de las más importantes para tu trabajo. Sin la lista de la próximas acciones en las que tienes que poner el foco puedes caer en la trampa de la procastinación más absoluta y sumirte en el caos del apaga-fuegos constante.

2. Lista de regalos. Esta es una lista que empecé a hacer cuando un día tenía que ir comprar un regalo para mi mujer, no tenía apenas tiempo y no tenía ni idea de que regalarle. Aunque siempre tenía ideas de regalos que le podían gustar, nunca me acordaba de ninguno cuando era necesario. Por eso creé esta lista. Cuando se me ocurre algún regalo que le puede gustar lo anoto en la lista y cuando quiero regalarle algo o para alguna otra ocasión solo tengo que acudir a mi lista y no tengo que estar pensando continuamente en que regalarla.

3. Qué estoy haciendo ahora. Es un conjunto de acciones que estoy llevando a cabo en este momento de mi vida. Forma parte de una página de este blog y saqué la idea de Leo Babauta. Me pareció una curiosa manera de mantener por escrito en que estába enfocado en este momento para no perder el rumbo y enfrascarme en más proyectos y actividades abolutamente innecesarias. Me ayuda a mantener el foco en lo importante. Todo lo que no esté en esa lista no merece mi atención.

4. Lista de usuarios y contraseñas. ¿Cuántas veces te vas a meter en alguna web y no recuerdas tu contraseña? Esto ya no me pasa. Crea tu lista de usuarios y contraseñas y guárdala en un sitio seguro. Cuando te registres en un nuevo sitio, anótala en tu lista lo antes posible. La tendrás allí siempre y no tendrás que clicar en Olvidé mi contraseña, nunca más.

5. Tareas periódicas. Es una lista extremadamente útil para la organización diaria de tu trabajo. Se trata de una lista de todas las acciones/tareas que tienes que hacer de una manera periódica para el desarrollo de tu trabajo y de tu día a día. Pueden ser tareas diarias o mensuales o que las haces dos o tres veces a la semana. Yo las reviso diariamente y las incluyo entre mis tareas del día siguiente. No olvidarás nunca algo que hacer.

Cada persona crea sus propias listas a su gusto y necesidades. Te invito a que las hagas de una vez por todas. Yo las tengo en mi libreta Moleskine® donde llevo mi Journal y acudo a ellas siempre que lo necesito porque se donde están.


TUS LISTAS SIEMPRE A MANO

Es importante para que tu sistema de listas sea efectivo y siempre lo tengas actualizado que las anotes en sitios donde puedas acceder a ellas fácilmente. La mejor manera es en tu libreta/diario/bullet journal etc. o en tu aplicación Evernote, Workflowy, Nirvana….si eres a los que les gusta más la tecnología.

Yo suelo tener mis listas de trabajo en la aplicación que uso para gestionar mis tareas, Nirvana y para las listas más personales utilizo mi libreta. Me gusta más escribir a mano y consultar el cuaderno escrito manualmente que en el ordenador o móvil.

OTRAS LISTAS

Para concluir os dejo una relación de otras listas que pueden resultar interesantes, útiles o curiosas sacadas de Artjournalist

Éstas son las 5 que destaco de este listado:

1. Lista de canciones favoritas. ¿Quién no tiene un TOP 10 de canciones favoritas?

2. Primera vez. Siempre hay una primera vez para todo.

3. Cómo ser feliz. Si tienes una serie de cosas que te hacen feliz. ¿Por qué no tenerlas todas juntas y a mano?

4. Qué he aprendido. Una lista muy interesante que te ayuda a ver que de todo y todos los días se puede aprender algo. Anota al menos un aprendizaje diario, verás que aunque un día sea malo, puedes aprender de él.

5. Manifiesto. Los manifiestos son listas de acciones, hábitos y soluciones personales en los que basarse para establecer tu propio estilo de vida. Crea uno.

Un abrazo.
BE SLOW.
Carlos.

lunes, 1 de enero de 2018

Mis 3 Palabras para 2018

La mejor forma de cumplir con la palabra empeñada es no darla jamás. -Napoleón Bonaparte.

Por segundo año voy a continuar con el hábito de anotar las 3 palabras que quiero que representen mi próximo año.




Es un super-hábito que me gusta especialmente ya que marca un camino a seguir y  me ayuda a establecer un foco al que volver en el caso de que las cosas se desvíen. Algo bastante común por cierto. Como a lo largo de un año ocurren muchas cosas, me gusta tener una línea a seguir que al final suele desembocar en unos nuevos hábitos que implementar. 

Estas tres palabras van absolutamente encaminadas y están totalmente alineadas con #MySimplyProposal, mi propósito personal para 2018 y espero que me ayuden a conseguirlo. Aunque lo doy por seguro ya que es algo que voy a tomar con muchas ganas pero sobre todo tenido claro el objetivo final. 

Esto entra dentro del diseño del estilo de vida que vengo llevando a cabo desde hace tiempo y que poquito a poco va dando sus frutos. También me ayuda en los momentos más complicados, por baja energía, descenso de motivación o cansancio.

Mis tres palabras para el año que entra van a ser:

SIMPLICIDAD

Cuanto más simple mejor. Reducir la complejidad me llevará a una percepción mas clara de la dimensión de las cosas. Intentaré simplificar al máximo todo lo que haga. Menos proyectos, menos cosas, menos necesidades y soluciones más sencillas.

EJERCICIO

El ejercicio físico es y seguirá siendo uno de los pilares para lograr el bienestar personal profundo y el alto rendimiento personal. Un buen estado físico, junto con el correcto trabajo mental diario repercuten positivamente en cada uno de los ámbitos de tu vida y te hacen rendir más, rendir mejor y sobre todo estar más a gusto contigo mismo y por extensión, hacia los demás. Dedicaré el tiempo necesario para mantener la buena forma física. 

DESACELERAR

En todo. Ya lo dice el eslogan del blog: Slow Yourself (Ralentízate, Desacelera, Hazte más lento). Ve más lento, come lento, piensa lento, trabaja lento. Más lento, más productivo, más centrado, mejor. Echar el freno al cuerpo y a la mente. Prestar atención al ahora, disfrutar del momento, de los pequeños placeres, de eso de lo que tanto has oído hablar pero que nunca tienes tiempo de hacer. Profundizar en mindfulness y otras técnicas de mejora de concentración y de relajación será el vehículo para conseguirlo. Lentamente, sin objetivos, sin fin, sin expectativas, sin pensar mucho.

Me encantaría saber cuáles son tus palabras para 2018.

Un abrazo.
Carlos.

Años anteriores
Mis 3 palabras para 2017Diversión, Escribir, Conocimiento.

Inspirado en Isra García.



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