5 consejos para mantener tus finanzas personales a raya

No es lo que tu tienes, sino como usas lo que tienes lo que marca la diferencia. –Zig Ziglar-


Actualizado: El post original se escribió el 20/07/2016 y se ha actualizado el 16/01/2017. 

Tener las finanzas personales controladas es algo que todos deberíamos tener para disfrutar de una vida más relajada y de esta manera poder enfocarnos en otras cosas. No es necesario tener unos ingresos muy altos para poder disfrutar de nuestro dinero sin preocupaciones, sólo hay que saber controlar los gastos y saber hasta dónde puedes llegar.

La gente rica gestiona su capital de una manera muy diferente a la mayoría de la gente. Estos consejos no van encaminados a aumentar tu capital, ni son consejos de inversión, ni cómo generar rentabilidad con tus ahorros.

Estos consejos que os doy a continuación son una buena manera de empezar a tomar conciencia de que con unas pequeñas acciones puedes controlar y reducir tus gastos y aumentar tu bienestar, reduciendo tu estrés.

Controla periódicamente tus ingresos y tus gastos

Establece un control de tus ingresos y gastos mensuales. Recopila todos los ingresos y gastos que has tenido en el mes revisando tu cuenta. Anota todos los apuntes de tus cuentas corrientes (cuantas menos tengas mucho mejor) y así tendrás una imagen de todo lo que has gastado y en qué. De esta manera sabrás identificar todos tus gastos fijos (hipoteca, luz, letra del coche, agua, teléfono, etcétera) y los variables (compras, cenas en restaurantes, viajes, etcétera).

¿Cómo hacerlo? Lo mejor es trasladar todos esos gastos a una hoja Excel y ver el balance de ingresos-gastos que tienes. Sólo te llevará unos pocos minutos al mes y de ésta manera sabrás en cada momento en qué gastas tu dinero y podrás establecer, por ejemplo, planes de reducción de gastos fijos o podrás presupuestar el próximo viaje dependiendo del disponible en cada momento.

Es un gran ejercicio. Os animo a que lo hagáis. Tendréis una gran perspectiva de vuestra economía.



No pidas créditos


He conocido gente que pide ha pedido un crédito al banco hasta para comprarse una lavadora (si, es cierto). Los créditos son la mejor manera de aumentar nuestros gastos fijos y hacer que cada mes tengamos menos dinero disponible. Ni siquiera un pago a plazos sin intereses es recomendable si no tienes una economía saneada y aunque la tengas tampoco. Aunque no estas pagando de más por lo que estás adquiriendo, con un crédito estás generando un pago mensual que estás convirtiendo en un gasto fijo, sea por 3 o 36 meses, da igual. Con esto no quiero decir que nunca haya que pedir un crédito. Puede que quieras adquirir algo de una cantidad elevada y la mejor manera para no descapitalizarse demasiado sea pagarlo a plazos, pero siempre a un interés lo más bajo posible y con una cuota mensual que no interfiera o lo haga minimamente en tu economía personal.

Para lo único que deberías requerir un crédito sería, en todo caso para solicitar una hipoteca y como mucho para un vehículo. Para todo lo demás si no puedes permitírtelo, ahorra y cómpralo pero no recurras a un crédito y menos aún a los que venden con unos intereses altísimos.

Si tienes alguno en este momento, cancélalo lo antes posible. Da de baja todas y cada una de las tarjetas de crédito que tengas, la de el corte inglés, la VISA oro, platino o cobre, la que sea. y vive relajado sin sorpresas a fin de mes.


Prioriza tus gastos

Saber qué tienes que pagar primero para poder liberar tus finanzas, es algo básico. No puede ser que tus gastos sean mayores que tus ingresos y tengas problemas para pagar tus gastos fijos mientras estás cazando Pokémon en tu nuevo iphone, algo falla.

Prioriza tus gastos y determina en que puedes gastar tu dinero en cada momento. Si determinas que para ti, es prioritario tener el último modelo de smartphone antes que pagar la luz de casa es tu elección, pero entonces también será tu responsabilidad. Esto es un ejemplo, pero es algo que ocurre y seguro que con una buena gestión de tu balance financiero podrás hacer frente a (casi) todo.



Ahorra sistemáticamente

El tener un ahorro sistematizado ayudar a ir generando un capital futuro de manera cómoda y sencilla. Puedes hacerlo de muchas maneras. Abriendo una cuenta de ahorro (seguros de ahorro) que además te dan una rentabilidad mensual (hoy en día muy baja, casi mínima, pero bueno algo es algo), un plan de pensiones (me parece una mala opción, aquí lo explican mejor), fondos de inversión, etcétera.

Cada uno que elija el que mejor se adapte a su situación pero mi recomendación es destinar al ahorro como mínimo el 10% de los ingresos cada mes. No utilices esos ahorros para caprichos o para pagar gastos variables como viajes, ocio, etcétera. Para eso establece un ahorro paralelo para un fin concreto. Este ahorro es intocable a no ser en caso de extrema necesidad, está claro.

También existe la opción de depositar tus ahorros en bolsa. ERROR. Si decides invertir en bolsa no arriesgues todo tu capital y menos si no eres un experto. Una regla no escrita es invierte en bolsa el dinero que estás dispuesto a perder.

Reduce tus gastos fijos, controla los variables

Como he comentado antes, llevando un control de todos tus ingresos y gastos podrás establecer cuáles son tus gastos fijos y cuales tus gastos variables. Cómo gastos fijos tenemos aquellos que tienes que pagar periódicamente de manera obligatoria. Entre ellos están, la hipoteca, la letra del coche, luz, agua, teléfono, la cuota del préstamo, el colegio de los niños, los seguros de salud, la guardería, la cuota a la revista favorita, entre otros muchos.

¿Sabes lo que pagas por cada uno de estos servicios? ¿Todos son necesarios? ¿Puedes prescindir de alguno?

Recopila todos esos gastos fijos y haz un estudio de cuánto pagas por cada uno de ellos y determina si puedes reducirlos o eliminarlos directamente. ¿Realmente necesitas esa suscripción a la revista? ¿Estás pagando la cuota del gimnasio y no vas nunca? ¿Pagas cuotas de teléfono inusualmente altas?

Si ajustas y eliminas los gastos fijos innecesarios te darás cuenta de que tendrás más dinero disponible a fin de mes.

Hazlo. No lo dejes. Ponte a ello ahora y verás como te sorprende lo que puedes llegar a ahorrar y ganar en calidad de vida.

Un abrazo.
Carlos.

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