Por qué automatizar tus tareas personales te hace ultraproductivo

El día precedente enseña el día que sigue -Píndaro-.


Si eres capaz de poner tus rutinas diarias en el tiempo adecuado y automatizarlas correctamente, evitarás perder el tiempo teniendo que tomar las mismas decisiones todos los días.


Cada día llevamos a cabo una serie de rutinas que repetimos una vez tras otra: ponernos la ropa, desayunar, decidir que tareas vamos a realizar hoy, archivar facturas o escribir 500 palabras para el post del blog entre otras muchas. En la mayoría de las ocasiones, las decisiones son las mismas día tras día, sobre todo al empezar la jornada. La rutina diaria puede verse facilitada si esas decisiones las tomamos en el momento adecuado

Por ejemplo, la ropa que me voy a poner todos los días no la decido por la mañana al levantarme. La noche anterior preparo la ropa que me voy a poner, de esta manera, evito tener que tomar esa decisión al levantarme, que es un momento en el que estás arrancando el día y cuesta más tomar decisiones, por eso debes ponértelo fácil. Por una parte, evitas una pérdida de tiempo innecesaria escogiendo tu ropa y por otra vas directamente a lo que tienes que hacer, aumentas tu productividad personal haciendo lo que es importante.

Al igual que con la ropa, puedes automatizar tus rutinas o cambiar el momento de tomar tus decisiones hacia actividades cotidianas diarias y así, centrarte en el momento y disparar tu ultraproductividad.

También, si evitas procrastinar determinados tipos de tareas contribuyes a una mejora de tu bienestar y evitas retrasos de tiempo y estrés innecesarios. Como por ejemplo: asegurar que tu móvil, gps para correr, etc, está cargado siempre antes de salir de casa. Esto se consigue poniendo a cargar siempre que se necesite sin procrastinar lo más mínimo o tomar como rutina dejar cargados los dispositivos antes de ir a dormir.



Estas son algunas de las actividades a las que puedes aplicar tu automatización para ser ultraproductivo
  • Ropa que vas a vestir al día siguiente.
  • Asegurar que tu dispositivos tienen siempre la carga adecuada.
  • Tener siempre planeadas de antemano las tareas a las que quieres dedicar tu día. (TMI, tareas más importantes)
  • Qué vas a desayunar.
  • Dejar recogidas las diferentes estancias en el momento.
  • Mantener las cosas siempre en su sitio, llaves, material, cartera...
  • Colocar estratégicamente lo que tienes que llevarte en el sitio donde lo veas al marcharte.
  • Preparar la comiza o el almuerzo del día siguiente por la tarde.
  • Aplicar las reglas adecuadas a tu correo electrónico para que trabaje por ti y coloque automáticamente los correos en las carpetas adecuadas.
  • Etc.

Incluye la que quieras. Analiza que tareas o decisiones puedes tomar con antelación y añádelas a la lista. La sensación de relajación es magnífica cuando has dejado preparada esa decisión con anterioridad. Es una forma de proactividad. Un hábito básico para el alto rendimiento y productividad personales. 

Estas pequeñas rutinas contribuyen a que tu día fluya de una manera continua. Evitas olvidos, gasto de energía y liberas tu mente.

Una manera muy eficaz de mantener tus rutinas al día es crear tu lista de rutinas diarias, semanales o incluso rutinas de mañana, de tarde o para antes de marcharte del trabajo, etc. Aquí puedes incluir en el momento que prefieras, todas estas decisiones que te van a facilitar el día a día.

Ejemplo: En el trabajo.

Las rutinas antes de marcharte a casa podrían ser:

- Planificar tareas para el día siguiente.
- Dejar vacía la bandeja de entrada.
- Recoger el escritorio.
- Revisar la agenda del día siguiente.
- Archivar facturas.

Hacer esas tareas en ese momento facilitan la vuelta al trabajo al día siguiente y te permiten empezar a trabajar directamente en tus tareas sin perder tiempo decidiendo y haciendo otras tareas que 
retrasarían tu trabajo y te harían disminuir tu productividad. 
Automatizar internamente las rutinas diarias te hace tomar más control de tu trabajo y de tu vida.
Además suelen tareas de baja energía, es decir, que no necesitas estar al 100% de tu capacidad para realizarlas y el final del día es el momento perfecto. De este modo, puedes aprovechar el momento de tu máxima capacidad para dedicarte a las tareas realmente importantes. Esto suele ocurrir para la mayoría de las personas, a primera hora de la mañana, como es lógico por otra parte si el descanso ha sido el correcto.

Optimiza tu tiempo para hacer que tu día fluya desde el mismo momento en que te levantas. Ahora piensa, ¿en qué puedo mejorar? Hazlo. Verás resultados. Let´s go.

Un abrazo.
Carlos.


Fotos: Bossfigh.co


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