La diferencia entre empezar por las tareas difíciles o por las fáciles

Cuanto más se dividen los obstáculos, más fáciles son de vencer.
-Concepción Arenal (Escritora)-

Elegir la primera tarea a realizar de tu lista de acciones siguientes puede llegar a provocar dolor de cabeza. ¿Empezar con la tarea más difícil o empezar por la más fácil? Si te ha ocurrido alguna vez y no has sabido qué hacer, te explico la diferencia entre una decisión y otra.


Tienes tu lista de acciones siguientes perfectamente actualizada y ya has decidido qué tareas puedes hacer ahora según tu tiempo disponible, tu nivel de energía o el contexto en el que estás. Si sigues la metodología GTD no te resultará difícil. Y además, como hago yo, si has elegido las tres cosas más importantes que quieres hacer hoy (MIT, most important task), no necesitarás dedicar más tiempo a pensarlo. 

Esto puede cambiar, las jornadas son cambiantes, entornos VUCA lo llaman, pero el camino ya lo tienes definido y si tienes que cambiar tu rumbo, deberías tener los recursos necesarios como para adaptarte a estos entornos. Ya tienes tus tres o cuatro principales tareas que puedes hacer ahora. Ahora bien, ¿por dónde empiezo?

Puedes seguir dos caminos:

Empezar por la tarea más difícil

Esto lo que habrás oído siempre: Empezar por la tarea más difícil es más productivo, ya que a primera hora dispones de más energía para afrontar este tipo de tareas. En el colegio siempre escuchaba que al estudiar, siempre se debía empezar por la materia más difícil. 

Este método es definido por Brian Tracy en su famoso libro Eat that frog. Elegir la tarea más difícil primero puede tener sus ventajas como la mencionada de una mayor energía para afrontar la mayor dificultad de la tarea y una vez que la acabas (si lo haces), te genera la sensación de haberte 'quitado de encima' la tarea más dura. Resulta muy útil para evitar la procrastinación al obligarte a hacer lo más difícil primero.

Por el contrario, también tiene sus desventajas: Si es demasiado difícil, o dura, la energía consumida es tal que cuando la acabas, el continuar con las demás tareas 'más pequeñas' se hace incluso más duro o peor todavía, si la tarea más dura es muy larga y tediosa, corres el peligro de no dejar tiempo suficiente para las demás tareas a no ser que decidas dejarla a medias. 

Empezar por la tarea más fácil

Al contrario de lo aceptado comúnmente, empezar por la tarea más fácil o corta genera múltiples ventajas. Hyatt lo expone perfectamente en este artículo. En él, habla de esta práctica para proyectos complejos en los que se tienen que completar muchas tareas. También es aplicable a las tareas cotidianas. He incluso a tus tareas personales o familiares.

En primer lugar, la sensación de avance conforme vas terminando tareas en magnífica. Genera un alto grado de fluidez y sensación de que todo va hacia adelante correctamente y sin mayor esfuerzo. Estas pequeñas recompensas te motivan a seguir hacia adelante.

Por otra parte, no tienes en mente las demás tareas que tienes por delante porque tu cerebro las mantiene como más difíciles y eso es lo que no quiere hacer. El cerebro prefiere realizar las tareas que menos energía requieren, las más fáciles. Cuando estás realizando una tarea y sabes que tienes un par de ellas pendientes que son más fáciles, tiendes a pensar en ellas y disminuir tu concentración.

No utilices las tareas fáciles para procrastinar.

Como siempre hago para saber si algo funciona, tengo que probarlo. Llevo utilizando éste método durante algunas semanas y he de decir que estoy muy contento con el resultado. Cada día, elijo la tarea más fácil de las que, el día anterior, he planeado que quiero hacer. Cuando la acabo, elijo la siguiente más fácil y acabo con la más difícil. Normalmente, suelo acabar con las tareas más fáciles más rápido de lo que puede parecer y de este modo tengo el resto de la jornada para dedicarme a la tarea más 'dura', 'The Big Rock', parafraseando a Covey

He conseguido acabar más tareas con menos esfuerzo y con la sensación de haber podido cumplir con lo que me marcaba día tras día, al contrario de cuando empezaba con la tarea más difícil que en ocasiones me llevaba todo mi jornada y no me dejaba tiempo para avanzar otras tareas. Seguiré este método porque es con el que, de momento, estoy logrando una mayor productividad.

Piensa por un momento qué tareas eliges primero cuando tienes varias disponibles. Prueba a empezar por la más fácil y me cuentas cómo ha ido la experiencia. 

Un abrazo.
Carlos.


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Foto: Boosfight.co


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